Verde y Azul

El plástico representa ya el 85% de los desechos marinos

La contaminación causada por el plástico en los ecosistemas acuáticos se ha disparado en los últimos años. De hecho, el plástico representa ya el 85% de los desechos marinos. Y este tipo de contaminación se duplicará para 2030 si no se adoptan medidas urgentes. Las consecuencias serán nefastas para la salud, la economía, la biodiversidad y el clima, según un nuevo informe de la ONU, que advierte que el reciclaje no es suficiente. También denuncia las falsas soluciones que se están dando frente a este problema.

El último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) considera que la actual contaminación del planeta causada por el plástico es una “crisis mundial”. Propone que se actúe rápidamente y de forma coordinada para atajar este problema. Considera “urgente reducir la producción mundial de plástico –y de residuos plásticos– en el medio ambiente”.

El problema es muy grave: aproximadamente 7.000 de los 9.200 millones de toneladas de producción acumulada de plástico entre 1950 y 2017 se convirtieron en residuos plásticos. Fueron desechados y depositados en vertederos, formaron parte de flujos de residuos incontrolados y mal gestionados o fueron vertidos o abandonados en el medio ambiente, incluso en el mar.

El plástico es de hecho la fracción más grande, más dañina y más persistente de los desechos marinos, y representa al menos el 85% del total de esos desperdicios”, recoge la PNUMA en el documento titulado ‘De la contaminación a la solución: una evaluación global de la basura marina y la contaminación por plásticos’.

Una amenaza creciente y un problema climático

Pero la contaminación por el plástico es una amenaza creciente no ya sólo para los ecosistemas acuáticos, sino para todos los ecosistemas, desde aquellos en donde se origina este material hasta los marinos y los situados en el camino que recorre entre ambos.

Foto: unsplash

También es una amenaza para el clima: la evaluación, publicada diez días antes de la Conferencia sobre el Clima (COP26), enfatiza que los plásticos también son un problema climático, ya que se estima que en 2015 su fabricación estuvo relacionada con la producción de 1,7 gigatoneladas de CO2 y se proyecta que para 2050 esta cifra se triplique a aproximadamente 6,5 gigatoneladas, un 15% del presupuesto mundial de carbono.

La contaminación actual es omnipresente y persistente. Aunque el mundo ha logrado un importante crecimiento económico en las últimas décadas, ha ido acompañado de grandes cantidades de contaminación, con importantes repercusiones en la salud humana y los ecosistemas, así como en el funcionamiento de algunos de los principales procesos de los sistemas terrestres, como el clima”, recoge el informe.

El documento destaca que para 2040 los volúmenes que fluirán hacia el mar casi se triplicarán, alcanzando entre 23 y 37 millones de toneladas. Esto significa alrededor de 50 kilogramos de plástico por metro de costa en todo el mundo.

Consecuencia: todas las especies marinas, desde el plancton y los moluscos, hasta las aves, las tortugas y los mamíferos, se enfrentan a riesgos de intoxicación, trastornos del comportamiento, inanición y asfixia. Más: los corales, los manglares y los pastos marinos están invadidos por desechos plásticos que les impiden recibir oxígeno y luz.

Riesgos para la salud humana

El cuerpo humano también es vulnerable a la contaminación que generan los residuos plásticos en las fuentes de agua. Puede causar “cambios hormonales, trastornos del desarrollo, anomalías reproductivas y cáncer”, alerta la ONU. “El plástico es ingerido a través de los productos del mar, bebidas e incluso la sal común. Pero también penetra en la piel y puede ser inhalado cuando está suspendidos en el aire”, añade.

“Los riesgos para la salud y el bienestar humano surgen de la quema de residuos plásticos, la ingestión de mariscos contaminados con plásticos, la exposición a bacterias patógenas transportadas en él y la lixiviación (la separación mediante disolvente de las partes solubles de las insolubles) de sustancias preocupantes en las aguas costeras”, indica el informe.

Según los científicos, el microplástico puede entrar en el cuerpo humano por inhalación y absorción a través de la piel. También acumularse en los órganos, incluida la placenta.

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La basura marina y la contaminación del plástico afecta, además, a la economía mundial. Los costos que acarrea la contaminación por plásticos en el turismo, la pesca, la acuicultura y otras actividades, como las limpiezas, se estimaban en entre 6.000 y 19.000 millones de dólares en 2018, apunta el informe. Y para 2040 el riesgo financiero anual podría ser de unos 100.000 millones de dólares para las empresas si los gobiernos exigen que cubran los costos de la gestión de residuos en los volúmenes esperados.

En comparación, el mercado mundial del plástico en 2020 se ha estimado en unos 580.000 millones de dólares, mientras que el valor monetario de las pérdidas de capital natural marino se estiman en 250.000 millones de dólares al año.

Grave riesgo en el Mar Mediterráneo

Las alteraciones del hábitat en ecosistemas costeros clave causadas por el impacto directo de la basura marina y el plástico afecta a la producción local de alimentos y daña estructuras costeras. Esto conlleva consecuencias de gran alcance e imprevisibles, como la pérdida de resistencia a los fenómenos extremos y el cambio climático.

Según el informe, hay un número creciente de ‘puntos calientes’ en los que existen graves riesgos a largo plazo y a gran escala para el funcionamiento de los ecosistemas y para la salud humana. Entre los principales focos se encuentran:

–El Mar Mediterráneo. Acumula grandes volúmenes de desechos marinos y plásticos debido a su naturaleza cerrada, lo que supone un riesgo para millones de personas.

–El Océano Ártico. Por el daño potencial a su naturaleza prístina y el daño a los pueblos indígenas y a las especies emblemáticas por la ingestión de plásticos en las cadenas alimentarias marinas.

–La región de Asia oriental y sudoriental. Hay importantes volúmenes de residuos incontrolados cerca de poblaciones humanas muy grandes con una gran dependencia de los océanos

Los autores del informe rechazan la posibilidad de que el reciclaje sea una salida a esta crisis. Al menos no es suficiente. Y advierten sobre alternativas dañinas a los productos de un solo uso, como los plásticos de base biológica o biodegradables, que actualmente representan “una amenaza química similar a los plásticos convencionales”. Porque pueden persistir durante muchos años en entornos marinos sin mostrar ningún signo de biodegradación.

El reciclaje no es suficiente

Un “problema importante” es la baja tasa de reciclaje de plásticos, actualmente inferior al 10%, según el informe. “Millones de toneladas de residuos plásticos se pierden en el medio ambiente, o a veces se envían a miles de kilómetros de kilómetros hasta destinos donde generalmente se queman o se tiran. La pérdida anual estimada del valor de los residuos de plástico de los residuos de envases de plástico sólo durante la clasificación y el procesamiento es de 80.000 a 120.000 millones de dólares”, agrega la PNUMA.

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El informe advierte de que una estrategia que conlleve una solución única destinada a acabar con la contaminación será inadecuada para reducir la cantidad de plásticos que llegan a los océanos. Se necesitan múltiples intervenciones sinérgicas en la producción y uso del plástico, aseguran los autores del informe. Y añaden que tales intervenciones ya están surgiendo. Por ejemplo:

–Las políticas de economía circular.

–La eliminación progresiva de productos y polímeros innecesarios, evitables y problemáticos.

–La adopción de instrumentos fiscales como como impuestos, tasas y cargos.

–Los sistemas de depósito-reembolso.

–Los sistemas de responsabilidad ampliada del productor.

–Los permisos comercializables.

–La eliminación de subvenciones perjudiciales.

–Las innovaciones de la química verde para polímeros y aditivos alternativos más seguros.

–Las iniciativas para cambiar la actitud de los consumidores y «cerrar el grifo» de la producción de plástico virgen.

–Los nuevos modelos de servicio y el ecodiseño para la reutilización de productos.

Informe de referencia: https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/36965/POLSOLSum.pdf

Te puede interesar: Inventan un sistema para ‘pescar’ grandes cantidades de plástico en el mar (https://verdeyazul.diarioinformacion.com/inventan-un-sistema-para-pescar-grandes-cantidades-de-plastico-en-el-mar.html)

Foto principal: unsplash

Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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