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Las empresas empiezan a implicarse en la reducción de plástico

Las empresas empiezan a ponerse serias en la lucha contra el plástico. Conscientes de que los clientes ya no toleran los sobreenvasados, los plásticos de un solo uso y el derroche de este material altamente contaminante, cada vez son más las compañías que lo sustituyen por otros elementos más sostenibles.

En España utilizamos 51 millones de envases de bebidas de un solo uso cada día. Son 18.000 millones al año, una cifra similar a la que se consume en Alemania, que tiene el doble de población. Dado que las cifras de reciclaje en nuestro país están aún muy lejos de lo que marcan las directivas europeas, no hay otra opción que coger el toro por los cuernos.

De hecho, el mundo occidental, donde residen las grandes empresas, son los verdaderos causantes del problema. Por ello, empresas tan emblemáticas y consolidadas como Adidas, Coca-Cola, Iberostar o Carrefour pero también muchas otras de menor entidad que se esfuerzan en, al menos, reducir el empleo de plástico en su operatividad diaria.

Las anillas de plástico que sirven para unir los packs de latas de refresco o cerveza que se venden en los supermercados son elementos altamente dañinos para el medio natural. No solo generan residuos que permanecen durante varios siglos sin degradarse en el mar, sino que sirven de trampa mortal para muchas especies de aves y tortugas que los confunden con medusas u otras presas.

Por ello, empresas como Coca Cola han comenzado a sustituirlas por anillas de cartón resistente, pero al mismo tiempo biodegradable, lo que supone un gran paso adelante hacia la ‘desplastificación’ de uno de los productos más populares y consumidos del planeta.

Nuevas anillas para packs de refresco

No es la única marca que lo hace, pues cada vez son más las fábricas de cerveza y otras bebidas que hacen exactamente lo mismo. El consumidor, ahora, tiene en sus manos la decisión de elegir si sigue comprando marcas de bebida con anillas de plástico o con anillas biodegradables.

Iberostar, por otra parte, es un conglomerado turístico español que desde hace años se destaca por su compromiso ambiental. Dedica importantes esfuerzos a reducir el impacto que inevitablemente causa su actividad y por ello, desde hace tres años, el plástico ha desaparecido de las habitaciones de sus hoteles en España. Todos aquellos envoltorios, protectores y utensilios hechos de este material que se encontraban en sus establecimientos para dar servicio al cliente han sido sustituidos por otros elementos más sostenibles.

El mismo ejemplo, o parecido, han seguido otras cadenas hoteleras españolas, que desde antes de la entrada en vigor de la directiva europea sobre plásticos de un solo uso ya habían decidido suprimir pajitas, vasos, bastoncitos para los oídos y otros elementos desechables.

Otro ejemplo de buena práctica es lo que hace la marca Adidas, que ha creado un modelo de zapatillas deportivas, las Adidas Parley, que están hechas en un 75% de residuos recogidos en playas y otros enclaves. Se trata de convertir la basura en materia prima, retirándola del medio natural y dándole una nueva vida, en lo que constituye sin duda un ejemplo claro de economía circular.

Zapatillas Adidas Parley, hechas en un 75% de plástico reciclado

En España, la cadena de supermercados Carrefour ha anunciado este mismo año que ha conseguido reducir en un 50% la presencia de plástico en todas sus frutas y verduras, cuyos productos se ofrecen ahora en otros materiales como cartón, mallas o envases biodegradables. De hecho, durante este periodo la empresa de distribución ha dejado de utilizar más de 1.000 toneladas de plástico.

Entre los ejemplos concretos se encuentra la eliminación del plástico en el 70% de sus hortalizas, en el 100% de los envases de cítricos de su marca de hasta 1,5kg y en el 80% de las uvas de marca propia. A nivel del Grupo, en el mismo periodo se han reducido 7.154 toneladas de plástico y, además, tiene como objetivo para 2025 reducir los envases en 20.000 toneladas, de las que 15.000 serán de plástico.

Y es que el sobreenvasado de plástico es uno de los grandes restos a que se enfrenta la industria de la alimentación.

Sobreenvasado de frutas. Foto: Greenpeace

En el ámbito de la tecnología, la empresa Trust, que fabrica accesorios digitales, como maletines para portátiles, auriculares, etc. ha anunciado que ha logrado reducir el uso de plástico en sus mercancías en un 37% y que realiza auditorías periódicas para garantizar que se cumplan sus nuevas políticas ambientales.

Dell, también del sector informático, fabrica sus embalajes para portátiles con plásticos reciclados.

De hecho, estos controles son necesarios para evitar casos de ‘greenwashing’ (lavado de cara verde) para evitar engañar al consumidor, haciéndole creer que adopta medidas ecológicas que en realidad no son tales. Es lo que sucedió, por ejemplo, con la marca McDonalds, que en 2018 anunció que cambiaría sus pajitas tradicionales de plásticos por otras de papel. Sin embargo, una investigación periodística demostró que, pese a ese cambio, las nuevas pajitas no se podían reciclar adecuadamente por el grosor que tenían.

Algo parecido sucedió con las tapas sin pajita de los vasos de café de Starbucks, que resultó, sin embargo, tener más plástico que la anterior combinación de tapa y pajita, según explica el portal Hipertextual.

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer Colomar (Ibiza, 1967) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU). Desde 1988 ha ejercido el periodismo en prensa, radio y televisión en Bilbao, Catalunya y Baleares. Especializado en información ambiental, desde 2019 coordina la sección Crisis Climática en los periódicos de Prensa Ibérica. Desde 2020 dirige Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta.

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