Verde y Azul

La Tierra en llamas: los incendios, cada vez más destructivos

La Tierra arde en llamas. Está en peligro. Pese a lo que pueda parecer por los numerosos incendios registrados en los últimos días en España, a nivel mundial cada año hay menos incendios. Pero cada vez son más devastadores. Por su capacidad destructiva, WWF ha bautizado a los registrados en los últimos años como “superincendios” o “incendios de sexta generación”, casi imposibles de extinguir por los equipos de Emergencias. Son un problema global que ya no se limita al verano. Y una amenaza para el medio ambiente y para las personas.

En los últimos años, se han contabilizado muchas víctimas mortales y miles de evacuados en los grandes incendios forestales. Se han registrado devastadores incendios en muchos rincones del mundo, en lugares impensables, que destrozan “ecosistemas únicos de un valor ecológico incalculable para la salud de todo el Planeta.

Ni siquiera parajes que históricamente se han mantenido ajenos al drama de los incendios se libran de esta nueva realidad. Ya van varios años que el Círculo Polar Ártico registra incendios.

Tierra quemada tras un incendio en Doñana. Foto: WWF

España, tierra de “superincendios”

WWF ha repasado los incendios más devastadores de los últimos años. Y España no escapa a esa realidad; es más, califica al país como “Tierra de superincendios”.

Entre 2010 y 2019 el número de siniestros se redujo España y Portugal en un 36% respecto a la década anterior. Hubo 11.700 siniestros de media al año. Pero, como sucede en el resto del Planeta, la proporción de grandes incendios (de más de 500 hectáreas) crece. Apenas suponen el 0,18% del total, pero en ellos arde el 40% de la superficie total afectada.

En el verano de 2019, el incendio de Valleseco (Gran Canaria) mostró un comportamiento “excepcionalmente agresivo y peligroso” obligó a evacuar a 10.000 personas y devoró cerca de 10.000 hectáreas, el 6,5% de la superficie de la isla. Y un dato revelador: el 95% de los incendios en España siguen teniendo causa humana.

Incendio en Portugal. Foto: WWF

Portugal, 17.000 incendios al año

Portugal es el país europeo más castigado por el fuego. Y el primer país de Europa y el cuarto del mundo que más masa boscosa ha perdido en lo que va de siglo XXI.

El 3% de su superficie forestal arde cada año (frente al 0,4% de España). Registra17.000 siniestros de media al año (un 35% más que en España). Y, se queman unas 120.000 hectáreas al año (un 20% más que en España, a pesar de tener un 80% menos de superficie forestal).

El primer incendio de “sexta generación” ocurrió en Portugal en junio de 2017 en Pedrogao Grande. Hubo que lamentar 64 víctimas mortales. Este tipo de incendio que volvió a repetirse en octubre de ese mismo año, con otras 43 personas fallecidas en Portugal.

El fuego devora el centro y el norte de Europa

Los grandes incendios han dejado de ser la excepción para empezar a ser la norma: en el verano de 2019 hubo un 40% más de incendios en la Unión Europea. Los países más afectados son: Reino Unido, Irlanda, Finlandia, Letonia, Alemania, Polonia, Suecia o Noruega.

En 2018, Suecia fue el segundo país con mayor superficie quemada de Europa (solo por detrás de Portugal) y en Reino Unido la superficie forestal afectada fue un 40% superior a la española.

En marzo de 2019 el número de incendios superaba ya la media de todo un año durante la última década, con muchos incendios en regiones montañosas y fuegos críticos en el delta del Danubio.

Incendio en la Amazonia. Foto: WWF

Amazonia, el pulmón del Planeta se abrasa

Las zonas afectadas están en Brasil, Bolivia y el Chaco paraguayo. En Brasil, entre enero y septiembre de 2019, los incendios devoraron casi 5,9 millones de hectáreas, y en Bolivia, más de 5 millones de hectáreas.

Detrás del fuego está la deforestación. El 31% de los incendios producidos en la Amazonia brasileña hasta agosto de 2019 tuvieron lugar en áreas que en julio de 2018 eran bosques. Actualmente, algo más del 18% de la selva amazónica original ha sido destruida.

El punto de no retorno está cerca, según WWF. Será el momento en el que dejará de comportarse como un ecosistema tropical y ocurrirá cuando la deforestación sea de entre el 20% y el 25%. Podría suceder en unos 20 años.

Ártico, fuego sobre el hielo

El Ártico se está calentando dos veces más rápido que el resto del Planeta. De hecho, julio de 2019 fue el mes más cálido jamás registrado en aquellas latitudes. Se han llegado a registrar 38ªC, una temperatura que los científicos achacan a una ola de calor y a los inendios forestales. En el verano de 2019 ardieron 5,5 millones de hectáreas en el Ártico.

Las quemas afectan a cuatro países: Rusia, Alaska (Estados Unidos), Groenlandia (Dinamarca) y Canadá. Los incendios registrados en el Ártico provocaron 182 millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera.

Incendio en Indonesia. Foto: WWF

Indonesia, la deforestación provoca el desastre

El 99% de los fuegos tiene origen humano y están vinculados a procesos de deforestación y conversión para la expansión de las plantaciones de aceite de palma, papel y pasta de celulosa.

Hasta mediados de septiembre de 2019, los incendios arrasaron más de 1,64 millones de hectáreas (cerca de 3,5 millones de hectáreas ya se quemaron entre 2015 y 2018). A causa de esos incendios, en 2019 se emitieron a la atmósfera 708 millones de toneladas de CO2.

Chile, vulnerable al cambio climático

En 2017 vivió su peor temporada de incendios, en la que las tormentas de fuego fueron frecuentes: ardieron 86.000 hectáreas, más del 3% de la superficie forestal del país (la media es 0,5%).

En 2019 se duplicó el número de incendios respecto a 2018: ardieron 65.000 hectáreas debido a las altas temperaturas y el prolongado déficit hídrico en el centro del país. Se declaró el estado de excepción por catástrofe en tres regiones.

La región patagónica chilena es especialmente sensible y emblemática y hábitat de especies en peligro de extinción, como el huemul.

Un koala trata de escapar del fuego en Australia. Foto: WWF

Australia, 1.200 millones de animales heridos o muertos

El fuego no se cobró solo bosques, también vidas humanas y animales. Se estima que más de 1.200 millones de animales resultaron heridos o muertos. En otoño e invierno de 2019 y 2020 ardieron más de 12 millones de hectáreas.

Fueron incendios de altísima intensidad: los bosques ardieron en tormentas de fuego de más de 1.000ºC ( lo habitual es que las llamas no pasen de los 500ºC). A esas temperaturas tan elevadas, los bosques no pueden recuperarse.

California, incendios mortíferos

Los incendios en California se han convertido en una pesadilla en la última década. Solo en 2020 se registraron más de 8.400, aunque los más mortales y destructivos sucedieron entre 2017 y 2018, con decenas de fallecidos, cientos de desaparecidos y miles de estructuras convertidas en cenizas.

En 2019 se declaró el estado de emergencia debido a que las llamas causaron evacuaciones masivas, de más de 200.000 personas, y consumieron cerca de 100.000 hectáreas. Estos incendios afectan fundamentalmente a zonas altamente pobladas, lo que incrementa exponencialmente el riesgo y los impactos.

Campaña “Stop planeta en llamas” de WWF: https://luchaportunaturaleza.wwf.es/stop-planeta-en-llamas

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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