Verde y Azul

La cerceta pardilla: De la cautividad a los 75 km/h en su viaje a Marruecos

VICENTE LÓPEZ DELTELL

Un marcador GPS permite estudiar la migración de Rebelde, nombre ficticio de una cerceta pardilla tristemente relegada a ser una de las especies más amenazadas del planeta, un cría que pasó de la cautividad a ser capaz de volar muy alto.

El grupo de investigación en Ecología Terrestre de la Universidad Miguel Hernández de Elche ha registrado la primera y exitosa migración de la temporada por parte de una de las cercetas pardillas que tiene marcadas con GPS. Aunque el vuelo de este pato pueda parecer insignificante, tras de sí deja una valiosa y copiosa información que servirá para conocer mejor la especie en aras a su compleja conservación.

Para comprender mejor el interés de esta investigación hablaremos de Rebelde, una anátida criada en cautividad en el Centro de Recuperación de Fauna «La Granja» de El Saler (Valencia), dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente. Siendo un polluelo fue liberada en el parque natural de El Hondo de Crevillent y Elche. Desde allí, hace pocos días, emprendió un largo viaje hacia Marruecos, pasando por Argelia. Y, de vivir encerrada en el centro valenciano ha pasado a disfrutar de la libertad que profiere sentir el viento sobre las plumas a una nada despreciable velocidad de hasta 75 kilómetros por hora (50km/h de media).

Cercetas en un parque natural
Cercetas pardillas en El Hondo. Foto: Antonio Amorós

«Por fin este año una de las cercetas pardillas marcadas con emisores GPS se ha movido al Norte de África. Salió de Alicante el lunes 16 a las 19:38 horas y a las 1.46 horas ya estaba enfrente de las costas de Argelia», relataba el investigador de la UMH Juan Manuel Pérez en el grupo de Facebook «Apoyo al Parque Natural de El Hondo». Describía allí que la cerceta pardilla descansó primero en una laguna al lado de la reserva natural del Marais de la Macta (Argelia). «Es un humedal Ramsar que curiosamente fue utilizado por dos pardillas marcadas con GPS que también migraron al Norte de África en años anteriores», explica Pérez.

La cerceta Rebelde, nombre ficticio pero muy adecuado para este pato, «contra todo pronóstico, en vez de volar al este, como habían hecho el resto de cercetas marcadas hasta el momento, voló al oeste, llegando hasta el Embalse de Mohamed V en Marruecos. Otro humedal Ramsar», explicaba Juan Manuel Pérez, uno de los miembros de la primera investigación que hace dos años iniciaba el seguimiento de esta especie amenazada a través de tecnología de geolocalización. Entonces se marcaban 27 ejemplares para seguir cada uno de sus movimientos. Ahora ya se han instalado emisores en un total de 53, registrándose seis movimientos migratorios hasta la fecha.

migración de la cerceta pardilla
Mapa de seguimiento de la migración de la cerceta Rebelde, protagonista del reportaje.

Dos años después, el trabajo empieza a dar sus frutos con las primeras conclusiones. Primero, se han podido determinar distintas causas de muerte de las aves, al ser encontrados varios de sus cadáveres. Segundo, se ha podido conocer un poco más de sus hábitos migratorios, como que no emprenden el viaje hasta que pasan el año de vida. Tercero, se ha comprobado que las aves criadas en cautividad también emprenden largos viajes en su afán por encontrar un hábitat mejor. Empezando por el principio. La caza se ha revelado como una de las principales causas de muerte de las cercetas pardillas.

El investigador expresaba en su mensaje en la red social que «una de las pocas cercetas que ha sobrevivido a las primeras jornadas de caza se ha desplazado a Marruecos pasando por Argelia. Esperemos que el resto de pardillas se anime a seguirla». Sus palabras tenían base científica. Los estudios de la UMH certifican que «una de cada cuatro cercetas pardillas liberadas el pasado año murió abatida por cazadores». Por ello, este año la Generalitat retrasaba al primer fin de semana de noviembre la temporada. Una medida «insuficiente», según Pérez, que destaca cómo «el cambio climático probablemente ha provocado que las aves hayan cambiado sus patrones de movimiento.

Una cerceta pardilla
Un ejemplar de cerceta pardilla en la Albufera de Valencia. Foto: EFE/ Juan Carlos Atienza

El pasado fin de semana había 25 grados en El Hondo, sin ir más lejos. Se ha retrasado, por tanto, la partida de algunas aves, pero también la llegada de otras -que sí pueden ser cazadas- a nuestro humedal desde el norte de Europa, con lo que ahora mismo el hábitat lo componen las parejas reproductoras y algunas especies en peligro».

Si los hábitos de las aves han cambiado, ¿por qué no lo han hecho las leyes de caza para proteger las aves amenazadas? «Aquí está el conflicto. Hemos comprobado que el programa de reintroducción de cercetas tiene éxito y conseguimos que migren a otros humedales, pero si no están vivas no les dejamos migrar…», reflexiona el investigador.

Cerceta pardilla ave en peligro
La cerceta pardilla es un ave en peligro de extinción.

La migración de la cerceta pardilla solía comenzar en octubre. Ahora a finales de noviembre. La emprenden en grupos reducidos, de tres o cuatro ejemplares, generalmente, que van formando «trenes», como se conoce en el argot. «Llegan a volar muy alto, seguramente para orientarse», explica Pérez. En concreto, Rebelde llegó a una altitud de 400 metros al principio de su viaje, llegando a solo 20 sobre el mar Mediterráneo. El itinerario, además, parece ser el mismo año tras año. «Suelen salir por Torrevieja y llegar a una marisma cerca de Orán, donde descansan y ya viajan a otros puntos de Argelia o en este caso a Marruecos», apunta el investigador.

En unas cinco horas, Rebelde recorría unos 280 kilómetros. «Seguramente rezagado en el grupo, siguiendo a los más experimentados». Es un pato fuerte y valiente, pero también es verdad que ha tenido suerte: este año ya han caído ocho cercetas pardillas. «Cuatro de ellas dejaron de emitir coincidiendo con un día de tirada de caza. Las otras han desaparecido por enfermedad, una de ellas atrapada en una verja…», lamenta Pérez.

Seguiremos informando sobre Rebelde y sus compañeros de viaje. Esperemos. Al menos, durante cinco años seguiremos teniendo noticias suyas gracias a que acaba de ser aprobado un nuevo proyecto Life para continuar con esta valiosa investigación.

Seguimiento GPS
Un experto monitorizando a estas aves.

Última hora: Un segundo ejemplar de cerceta pardilla cruza el Mediterráneo y vuelve en un día

El segundo vuelo migratorio de la temporada de una cerceta pardilla se producía el pasado domingo por la noche. Un ejemplar reintroducido en El Hondo el pasado año volaba hacia un humedal al sur de Orán, donde pasó todo el día y, ya de noche, volvía al parque natural de Crevillent-Elx. En solo 24 horas conectaba ambos continentes con un vuelo de ida y vuelta, lo que, a juicio de Juan Manuel Pérez, «refuerza nuestra idea de que las poblaciones de ambas orillas del Mediterráneo están más conectadas de lo que pensamos», además de que demuestra que «las cercetas son capaces de moverse, más o menos fácilmente, entre humedales africanos y levantinos.

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