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Así es el mono más pequeño del mundo: menos de 18 centímetros

Se trata de uno de los animales de la Amazonía ecuatoriana que despierta mayores sentimientos de ternura entre los turistas que recorren la variada oferta ecológica del país. Se le conoce con diversos nombres, como ‘mono de bolsillo’, ‘tití pigmeo’, ‘mono leoncillo’ y ‘chichico’, entre otros. El Cebuella pygmaea es famoso por tratarse del mono más pequeño del mundo.

Y es que un ejemplar adulto mide tan solo entre 14-18 centímetros, con una cola no prensil que llega hasta los 20 centímetros, marcada por anillos oscuros. Su peso apenas supera los 100 gramos, es decir, más o menos lo mismo que una manzana.

La cabeza destaca por una mata de pelo más largo, que rodea su cara en forma de melena, tapándole las orejas. El pelaje de su cuerpo es fino y suave, y varía entre tonalidades grisáceas y cafés.

Los monos conocidos como tití incluyen numerosas especies de pequeños monos sudamericanos de cola larga. Tienen un aspecto parecido al de la ardilla y habitan en los árboles, moviéndose ágilmente, de rama en rama.  Se alimentan principalmente de insectos y frutas. Además, les gusta comer savia de árboles, por lo que abren agujeros en ellos, a los que regresan constantemente para extraer más de esta miel.

El mono leoncito. Foto: Agencias

Los titíes están activos durante el día y viven en pequeños grupos, generalmente de cinco individuos. Las manadas son lideradas por una pareja dominante, distinguiéndose gracias a las glándulas odoríferas de su pecho y a los chillidos que emiten cuando muestra hostilidad.

Cuando son atacados, los ‘monos de bolsillo’ actúan de una forma curiosa. Para defenderse, actúan en una maniobra de mobbing en la que toda la manada se alinea junto a los dominantes para atacar en conjunto al predador hasta que éste huye.

Otra forma, aunque menos amedrentadora, de enfrentar las amenazas en grupo es permanecer muy quietos, vigilando, sin emitir un sonido, hasta que el peligro ha pasado.

Les gusta descansar apilados unos a otros dentro de huecos en los árboles hasta que llega el amanecer y comienzan desde muy temprano a movilizarse en búsqueda de alimento. Luego siguen su rutina de acicalamiento y juegos, la que repiten varias veces al día.

El rol de los monos en los ecosistemas selváticos resulta fundamental para mantener el equilibrio, debido a los distintos papeles que cumplen, como su aportación a la polinización y dispersión de semillas, así como ser un importante eslabón de la cadena alimenticia.

Pero el mono leoncillo tiene una amplia gama de depredadores. Entre los principales figuran los capuchinos (Cebus apella), el ocelote (Leopardus pardalis), el tigrillo (Leopardus tigrinus y Leopardus wiedii), el yaguarundí (Herpailurus yaguarondi), algunas aves de presa y grandes serpientes como (Bothrops atrox).

Descubren que hay dos especies distintas

Un estudio realizado desde el 2015 por la catedrática e investigadora del Colegio de Ciencias Biológicas y Ambientales (COCIBA) de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Stella de la Torre, en colaboración con primatólogos de las universidades de los Estados Unidos Northern Illinois y Michigan-Ann Arbor, y del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana ha confirmado la existencia de dos especies diferentes de leoncillos en la Amazonía ecuatoriana, cuando hasta ahora se creía que era la misma. Una de las especies habita al norte mientras que la otra se ubica al sur del río Napo.

El Leoncillo fue descrito por primera vez en 1823 por el naturalista europeo Johann Baptist Von Spix. Su descripción se basó en un Leoncillo capturado en una localidad de la Amazonía alta de Brasil. Desde ese año hasta el 2018, todas las poblaciones de Leoncillos de Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador, se consideraron como poblaciones de una sola especie (Cebuella pygmaea).

Foto: Agencias

Fue en ese año cuando un grupo de científicos brasileños realizó un análisis genético y describió dos especies de estos primates en Brasil.

Al comparar el ADN mitocondrial extraído de muestras de heces de leoncillos de distintas localidades de Ecuador y de muestras de tejido de especímenes de museos de Ecuador y Perú, los investigadores encontraron que existen dos especies que en biología se conocen como ‘especies crípticas’, es decir, muy similares en sus características físicas, incluyendo el color de su pelaje, pero que difieren en su ADN.

El río Napo separa a las dos especies en el Ecuador. Al norte del río está la especie Cebuella pygmaea, mientras que al sur de este río habita Cebuella niveiventris.

Tanto una como otra están en riesgo, debido a su alta especialización en hábitat y dieta, pues viven sólo en bosques de galería, a orillas de ríos y lagunas de la Amazonía y se alimentan casi exclusivamente de unas pocas especies de plantas.

La deforestación de su hábitat, su captura ilegal para el mercado de mascotas, así como las epidemias son sus principales amenazas.

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