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Radiografía del cambio climático 2020: así empeoró en todos los frentes

La confluencia de la pandemia de Covid-19 y múltiples fenómenos meteorológicos extremos convirtieron 2020 en un año trágico para millones de personas. El informe ‘Estado del clima global 2020’ de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha concluido que la desaceleración económica provocada por el coronavirus no logró frenar el cambio climático en 2020; al contrario, se aceleró. El descenso de la contaminación atmosférica por la reducción del tráfico y la actividad industrial no lograron compensar otros impactos cuya inercia continúa.

El sistema climático global es complejo. Para desentrañar sus mecanismos, la OMM utiliza siete indicadores que describen el cambio climático y proporcionan una visión amplia del clima a escala mundial. Las conclusiones se han incluido en el informe de 2020 y son los siguientes:

1.Gases de efecto invernadero

Las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero deben tener un equilibrio entre las emisiones de las actividades humanas, las fuentes y los sumideros que capturan carbono. El aumento de los niveles de esos gases en la atmósfera debido a las actividades humanas es uno de los principales impulsores del cambio climático.

El informe recoge que en 2019 las concentraciones de gases de efecto invernadero alcanzaron nuevos máximos. El dióxido de carbono, un 148% por encima de los niveles preindustriales; el metano, un 260%; y el óxido nitroso, un 123%. A la espera de los resultados definitivos de 2020, la OMM adelanta que a pesar de los reveses del covid-19, las emisiones globales de gases de efecto invernadero aumentaron.

2.Temperatura de la superficie

El año 2020 fue uno de los tres más cálidos de los que se tiene constancia. La temperatura media global de la superficie (se mide combinando la temperatura del aire a dos metros sobre la tierra y de la superficie del mar en áreas oceánicas) fue de 1,2 °C superior a los niveles preindustriales (1850‑1900). Los seis años transcurridos desde 2015 son los más cálidos de los que se tienen datos, y la década de 2011 a 2020 fue la más cálida jamás registrada.

Pero el calentamiento no se distribuye por igual en todo el planeta. Desde mediados de la década de 1980, las temperaturas del aire en la superficie del Ártico se han calentado al menos dos veces más rápido que el promedio mundial y las temperaturas del permafrost han aumentado.

Todo ello tiene implicaciones potencialmente grandes para la población, la infraestructura y los ecosistemas del Ártico, pero también para el clima global.

3.Eventos extremos

El aumento de las temperaturas globales ha contribuido a que se registren fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes y severos en todo el mundo, incluidas olas de frío y calor, inundaciones, sequías, incendios forestales y tormentas.

Las regiones con cantidades de precipitación inusualmente altas en 2020 incluyeron África oriental y nororiental, Asia meridional y oriental, sudeste de América del Norte y el Caribe y Europa nororiental.

Por el contrario, se observaron cantidades de precipitación inusualmente bajas en el sur y noroeste de África, América del Sur, el noreste y el oeste de Asia, el suroeste y noreste de América del Norte y el norte de Nueva Zelanda.

4.Contenido de calor del océano

Alrededor del 90% del exceso de energía que se acumula en el sistema terrestre debido a las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero, va al océano. El contenido de calor del océano se mide a varias profundidades, hasta 2.000 metros de profundidad. Las tasas de calentamiento de los océanos muestran un aumento particularmente fuerte en las últimas dos décadas en todas las profundidades.

En 2019, la capa de profundidad de 0 a 2.000 metros del océano global alcanzó un nuevo récord, y un análisis preliminar sugiere que 2020 superó ese récord. Además, el año pasado se registraron 98 ciclones tropicales y más del 80% del océano experimentó al menos una ola de calor marina, lo que provocó impactos significativos en la vida oceánica y las comunidades que dependen de ella.

5.Nivel del mar

A medida que el océano se calienta, su volumen aumenta: es la llamada expansión térmica. También el derretimiento de Groenlandia, la Antártida y los glaciares de todo el mundo están provocando un aumento del nivel del mar.

De hecho, el nivel del mar ha aumentado a nivel mundial un promedio de 3,29 milímetros por año, alcanzando su punto máximo, precisamente, en 2020. La OMM sugiere que la pequeña disminución del nivel del mar registrada en la última parte de 2020 tiene relación con las condiciones del fenómeno climático denominado La Niña (enfriamiento) en el Pacífico tropical.

6.Masa glacial

Los glaciares, incluidas las capas de hielo permanentes, se distribuyen por todo el planeta, con concentraciones en las altas cordilleras de Asia y América del Norte y del Sur. Dado que son proveedores de servicios ecosistémicos y suministran agua dulce a millones de personas en todo el mundo, la pérdida de los glaciares tiene impactos significativos y directos tanto en el clima global como en el desarrollo sostenible.

Los resultados preliminares para 2020 indican que los glaciares continuaron perdiendo masa en el año hidrológico 2019/2020. Aunque el balance de masa fue ligeramente menos negativo que en el año anterior, con una pérdida de hielo estimada de 0,98 metros de equivalente de agua, existe una clara tendencia a acelerar la pérdida de masa de los glaciares a largo plazo, como demuestra el hecho de que ocho de los diez años de balance de masa más negativos se han registrado desde 2010.

7.Extensión del hielo marino

La extensión del hielo marino mide las áreas cubiertas por una concentración de hielo superior al 15% y sirve como un indicador del cambio climático, sobre todo por la rapidez con que se producen los cambios en los polos y la extensión que pueden tener las repercusiones de su cobertura.

Si bien el hielo marino de la Antártida se mantuvo cerca del promedio a largo plazo, en el Ártico la extensión mínima anual de hielo marino fue la segunda más baja registrada y se observaron extensiones récord (mínimas) de hielo marino en los meses de julio y octubre de 2020.

8.Acidificación oceánica

El océano absorbe alrededor del 23% de las emisiones anuales de CO2 antropogénico a la atmósfera, lo que ayuda a paliar los impactos del cambio climático, pero a un alto coste ecológico para el medio ambiente marino. Ello es así porque pone en peligro los organismos y los servicios de los ecosistemas, incluida la seguridad alimentaria, por su impacto en la pesca y la acuicultura.

La acidificación marina también afecta la protección costera, al debilitar los arrecifes de coral, que protegen la línea costera, y el turismo. El Ph medio mundial del océano ha ido disminuyendo constantemente en las últimas décadas.

9.Migrantes climáticos

Durante la última década (2010-2019), los eventos relacionados con el clima provocaron un promedio de 23,1 millones de desplazamientos de personas cada año. Solo en el primer semestre de 2020 se registraron aproximadamente 9,8 millones de desplazamientos, en gran parte debido a peligros hidrometeorológicos y desastres, concentrados principalmente en Asia meridional y sudoriental y el Cuerno de África.

En 2020, más de 50 millones de personas se vieron doblemente afectadas: por desastres relacionados con el clima (inundaciones, sequías y tormentas) y por la pandemia, según el informe de la OMM. Casi 690 millones de personas, el 9% de la población mundial, estaban desnutridas, y alrededor de 750 millones, estuvieron expuestas a niveles severos de inseguridad alimentaria en 2019.

El informe de la OMM (en inglés): https://library.wmo.int/doc_num.php?explnum_id=10618

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