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Investigan la resistencia de 77 variedades de vid al cambio climático

El sector agrícola deberá hacer frente a grandes retos debido al cambio climático que ya está notándose en España. Por ello, los científicos están estudiando la vulnerabilidad de decenas de variedades de vid de todas las comunidades autónomas al calentamiento global. En concreto, se trata de saber cómo afectará esta situación a las principales enfermedades que afectan a los viñedos.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) está llevando a cabo un estudio sobre 77 variedades de vid para determinar su capacidad de resiliencia ante el cambio climático, incluyendo la resistencia a la sequía.

El estudio, en el que participan diversos centros académicos y laboratorios de investigación de distintos puntos de España, está coordinado por la Misión Biológica de Galicia (MBG), dependiente del CSIC, con el fin de “valorizar” las “variedades de uva minoritarias por su capacidad para la diversificación vitivinícola y enológica y su resiliencia a las enfermedades fúngicas influenciadas por el cambio climático», indica esta entidad en un comunicado citado por Efe.

El estudio, iniciado hace un par de años y que todavía prosigue, pretende determinar la “sensibilidad de cerca de 77 variedades de vid procedentes de todas las comunidades autónomas a las dos enfermedades fúngicas de mayor incidencia en viticultura: Mildiu y Oidio”, indica la investigadora Carmen Martínez Rodríguez.

Tras proceder a una “desinfección y parafinado”, las variedades fueron conservadas durante cuatro meses en una cámara fría, donde brotaron y fueron después instaladas en un invernadero “bajo condiciones controladas de luz, temperatura y humedad” y sometidas a una serie de observaciones.

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Según los análisis preliminares, “un 45% de las variedades mostraron sensibilidad intermedia al patógeno, frente a un 21% que la mostró elevada y a un 17% aleatoria, dependiendo del muestreo”, según la investigadora Susana Boso.

Entre las variedades de elevada susceptibilidad, destacan las que tienen una “incidencia mayor del 75% y severidad y densidad mayor del 50%” tales como la Rayada Melonera de Andalucía, la Tottozona Tinta de Navarra o la Tinto Jeromo de Castilla-León, indica el CSIC.

Por su parte, entre las variedades con susceptibilidad baja con una “incidencia menor del 50%, severidad menor del 20%, una densidad menor del 35%” figuran la Morate de Madrid, Sanguina de Cataluña y Tinta Redonda del País Vasco.

Respecto a las variedades con susceptibilidad intermedia, con una “elevada incidencia pero severidad o densidad por debajo del 50%”, destacan algunas de procedencia gallega como Albilla do Avia y Ratiño.

“En estos momentos, están brotando en el invernadero las estaquillas de las 77 variedades enviadas de nuevo este año, y próximamente procederemos a inocular en laboratorio, igual que se hizo el año anterior”, subrayaron los investigadores.

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Añaden que su objetivo es “comprobar si las que eran muy sensibles o poco el año anterior, continúan siéndolo este año”.

Las enfermedades Mildiu y Oídio de la vid

Mildiu. Se trata de un conjunto de enfermedades causadas por distintas especies de hongos parásitos cuyas esporas hibernan en los tubérculos o raíces, y se activan en primavera, cuando la temperatura se sitúa por encima de los 10ºC, que es cuando se dirigen a las hojas y en los tallos tiernos a través de los vasos que se encuentran en el interior de la planta.

Causa la aparición de manchas redondeadas normalmente en las hojas, en el haz, y un polvo blanquecino en el envés. Los frutos también pueden ser dañados, ya que el tallo del mismo es vulnerable al ataque de este microorganismo.

Oídio. llamado popularmente blanquilla o cenicilla es el nombre de una enfermedad criptogámica de las plantas. Está producida por varios géneros de hongos ectoparásitos de la familia de las erisifáceas, que atacan principalmente hojas y tallos jóvenes. Uno de los más conocidos es el de la vid, provocado por la especie Erysiphe necator.  Su principal signo es la aparición de una capa de aspecto harinoso o algodonoso y un color blanco o grisáceo, formada por el micelio y los conidios, que son los órganos de reproducción asexual. En un ataque fuerte las hojas se ponen amarillas y posteriormente se secan.

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