Verde y Azul

Encuentran un huevo de emú enano de Australia extinguido en 1822

El paleontólogo del Museo de Historia Natural de Londres Julian Hume y el historiador natural Christian Robertson han encontrado en la isla de King (Australia) un huevo de emú enano, una especie extinguida desde 1822. Se trata de un acontecimiento único, ya que es la única muestra casi completa perteneciente a la especie de esta isla australiana que se ha encontrado hasta el momento.

El hallazgo, recogido en una publicación en la revista Biology Letter, se produjo en una duna de arena en la isla de King, ubicada en el extremo occidental del estrecho de Bass, que separa el continente australiano de la isla de Tasmania.

Los investigadores comprobaron que el huevo estaba conservado casi en su totalidad, por lo que presentaba unas condiciones excelentes para su estudio y comparación con el resto de taxones y parientes del emú continental.

El emú es un ave no voladora endémica de Australia y se considera la segunda ave más grande después del avestruz. Además del emú continental (Dromaius novaehollandiae), en las islas del sur de Australia se desarrollaron tres subespecies, el emú pequeño de Tasmania, (D. n. Diemenensis),  extinguido  en 1850; el emú enano de King Island (D. n. Minor) y el emú enano de Kangaroo Island (D. n. baudinianus), extinguido en 1830.

En los tres casos fueron sometidos a una caza sin control por los colonos de las islas, lo que los llevó a una rápida extinción. En la actualidad solo quedan varios huevos completos de Tasmania y uno de la isla Canguro en los museos históricos, al que se suma ahora el huevo recientemente encontrado en King Island. Precisamente por su rápida desaparición, se conserva una muy escasa literatura científica sobre esta especie animal y sus características.

En general, tanto el emú de Tasmania, como el Kangaroo o el de King Island eran más pequeños que los emúes continentales. Los investigadores sugieren que podría deberse a que estas especies disponían de recursos mucho más limitados al vivir en islas.

Esta característica de “enanismo insular” se remonta al derretimiento de los glaciares de la última edad de hielo, cuando aumenta el nivel del mar y el continente australiano queda separado por completo de las tres islas, King, Kangaroo y Tasmania.

Por ello, su hábitat queda muy reducido y, en consecuencia, también sus medios de supervivencia. Esta situación provocó que la propia evolución de la especie propiciara una reducción de su tamaño.

Un emú australiano

“El enanismo parece haber evolucionado rápidamente, con una correlación directa entre la extensión del enanismo y el tamaño de la isla: King Island, con un área de 1.100 kilómetros cuadrados , tenía las especies más pequeñas, seguida de Kangaroo Island, con 4.400 kilómetros cuadrados, y Tasmania, con 62.400 kilómetros cuadrados”, apunta el estudio.

El emú de la isla Canguro era un 25% más pequeño y el de Tasmania, un 10%. En el caso concreto del emú enano de King Island, este animal era en torno a un 45% más pequeño que la especie continental, sin embargo, el huevo encontrado por los autores del estudio presenta unas proporciones similares al del emú no isleño.

Hume y Robertson consideran que ese mantenimiento del tamaño del huevo pese a que la especie era más pequeña se debe a que en los territorios insulares estaban expuestos a condiciones de vida más duras, lo que los llevaba a permanecer períodos más prolongados dentro de la cáscara.

Dicha cáscara debía ser mucho más grande para que pudieran permanecer en ella hasta que fueran capaces de caminar, alimentarse por su cuenta y sobrevivir a las bajadas de temperaturas durante la noche, ya que los emúes suelen tener crías precoces no del todo maduras en el momento de la eclosión.

Otros huevos recuperados en anteriores ocasiones

Esa “adaptación precoz” también engloba a los posibles depredadores con los que los emúes isleños quedaron encerrados. En el caso de la isla de Tasmania, estas especies debían hacer frente al marsupial (Thylacinus cyanocephalus) y el diablo de Tasmania (Sarcophilus harrisii); en la isla Canguro predominaba el tilacino o lobo marsupial ((Thylacinus cynocephalus) y en la isla de King, el Quol Tigre (Dasyurus m. Maculatus), otra especie de marsupial carnívoro.

“Este escenario proporciona una respuesta evolutiva interesante al tamaño de la isla, la población insular y la plasticidad morfológica en emús enanos y merece un estudio más a fondo”, señala la publicación de Julian Hume y Christian Robertson.

“Sin embargo, debido a su completa y rápida extinción, el verdadero alcance de estas adaptaciones a un entorno rápidamente cambiante provocado por la fluctuación del nivel del mar es ahora imposible de determinar”, concluye.

Artículo de referencia: https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsbl.2021.0012

 

 

Ana I. Montañez

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