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El veneno hace estragos: más de 21.000 animales muertos entre 1992 y 2017

Entre 1992 y 2017 se ha confirmado la muerte en España de 21.260 animales por consumo de veneno. Pero estos datos podrían ser solo la punta del iceberg, porque la cifra real podría superar los 200.000 animales muertos, en un total de 9.700 delitos constatados contra la fauna, según el informe ‘El veneno en España’, publicado el año pasado por WWF, SEO/BirdLife y MAVA Foundation, que exigen “tolerancia cero” ante esta amenaza para la biodiversidad.

SEO/BirdLife ha reclamado a las administraciones públicas que no bajen la guardia. Sale así al paso de el reciente envenenamiento de más de 100 buitres en Monterrubio de la Armuña (Salamanca). Una acción que provocó la muerte de 54 buitres leonados, un buitre negro y un milano negro. Otros 41 ejemplares envenenados aun están vivos (38 buitres leonados y tres buitres negros). Y hay al menos veinte ejemplares más afectados que no han podido ser capturados.

La investigación realizada por el Servicio de Toxicología y Veterinaria Forense de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia ya ha determinado que los envenenamientos se produjeron por carbofurano, un pesticida prohibido por la Unión Europea desde 2007.

La Junta de Castilla y León ha anunciado que sus equipos veterinarios continuarán haciendo necropsias de los ejemplares muertos para recabar más datos de los contenidos digestivos y de los hígados. En el laboratorio murciano, mientras tanto, se continuarán realizando análisis del resto de los productos tóxicos.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y la Fiscalía de Castilla y León investigan lo ocurrido para intentar localizar al autor o autores de este delito contra la fauna, presuntamente intencionado.

El registrado en Salamanca es el segundo episodio más grave de envenenamiento registrado en España en los últimos 25 años, tras el ocurrido en Tudela (Navarra) en 2012, en el que murieron más de 150 aves rapaces. SEO/BirdLife ha lamentado estos hechos, “que afectan gravemente a la conservación de especies amenazadas como el buitre negro y otras especies protegidas como el buitre leonado”.

La ONG ha anunciado que se hará un seguimiento de las investigaciones y, en el caso de que se abriera un proceso penal por estos hechos, se personará para ejercer la acusación popular “para que casos como este no queden impunes”.

El carbofurano, sustancia ilegal que aún circula

Según SEO/BirdLife, el carbofurano, sustancia con más de un siglo de antigüedad, se usó en el pasado como fitosanitario para el control de insectos, ácaros y nemátodos de una gran variedad de cultivos, especialmente maíz, trigo, arroz, soja, patata, girasol, frutas (melón, uvas) y hortalizas, entre muchos otros.

Pero el 13 de junio de 2007, el carbofurano fue prohibido en la Unión Europea por una decisión de la Comisión. Entonces se cancelaron las autorizaciones de los productos que contienen esta sustancia debido a los efectos provocados en la salud humana y animal y en el medio ambiente.

La UE ordenó la retirada total del mercado de los productos a base de este agrotóxico, como máximo, en diciembre de 2008, al considerar que es un veneno que pone en peligro a muchas especies animales.

Durante el proceso de evaluación a que fue sometido el carbofurano por encargo de la UE los científicos determinaron que su uso supone un riesgo para numerosos animales: aves, mamíferos, organismos acuáticos, abejas y lombrices de tierra, así como para artrópodos y otros organismos del suelo no diana (especies para los que no estaba pensada esa sustancia).

Tras conocer esos resultados, la Comisión excluyó el carbofurano del listado de sustancias permitidas para su uso y comercialización como fitosanitarios. A la vez, demandó a los estados miembros que los productos que contuvieran este plaguicida se retirasen del mercado y que no se concediera ni se renovara ninguna autorización de productos fitosanitarios que lo contuvieran.

Pero, 14 años después de su prohibición, el carbofurano sigue provocando la muerte de ejemplares de fauna protegida. De hecho, de los 21.260 animales cuyo envenenamiento se ha confirmado, el 24% fallecieron por intoxicación aguda de carbofurano. Por delante, solo figura el aldicarb, responsable de la muerte del 40% de los casos detectados, mientras que el tercer tóxico en número de muertes fue la estricnina (5%), prohibida desde 1994.

Desde 1992 hasta 2017 se confirmó la muerte por veneno de numerosos animales. Por ejemplo, 1.757 buitres leonados, 1.479 milanos reales, 1.254 milanos negros, 624 buitres negros, 607 busardos ratoneros, 325 alimoches comunes, 194 águilas imperiales ibéricas y 194 águilas reales. Y los envenenamientos han afectado al 39% de las parejas reproductoras de águila imperial, la especie más dañada en ese aspecto.

Pero entre las especies afectadas figuran también halcones, búhos, azores, quebrantahuesos, lechuzas, gavilanes, cernícalos, aguiluchos, alcotanes, autillos o mochuelos.

Una de las rapaces muertas en el ‘caso Tudela’, el más grave de España. Foto: Gobierno de Navarra

David de la Bodega, responsable del Programa Legal de SEO/BirdLife, reclama a las administraciones públicas que no bajen la guardia frente al uso de veneno y la gestión de pesticidas obsoletos, porque “aún siguen usándose ilegalmente ya que, como demuestra el caso registrado en Salamanca, un solo episodio puede tener un impacto severo en la conservación de especies protegidas” y provocar la muerte de cientos de animales.

Es necesario establecer sistemas de retirada de los fitosanitarios obsoletos y la aprobación de planes de acción específicos en las comunidades autónomas que aún no cuentan con ellos (Asturias, Islas Baleares, La Rioja, Murcia y Euskadi)”, señala De la Bodega.

“Continuar con la formación en la investigación de este delito de agentes de la autoridad; mejorar la detección de casos mediante la creación de unidades caninas y consolidación de las existentes; reforzar el importante papel de los Centros de Recuperación de fauna para realizar los análisis correspondientes y garantizar la realización de análisis toxicológicos”, son otras de las demandas del naturalista.

Para sensibilizar sobre el grave impacto que generan los delitos como el envenenamiento de fauna, la contaminación, o los vertidos ilegales, SEO/BirdLife, en el marco del LIFE de la Unión Europea ‘Guardianes de la Naturaleza’, ha lanzado un video en el que alerta de que los delitos contra el medio ambiente afectan a toda la sociedad y generan daño en el entorno, la salud y la propia supervivencia del ser humano.

Según Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, todas las personas son guardianas de la naturaleza: “Tenemos que mostrar tolerancia cero frente aquellas agresiones que ponen en riesgo la Naturaleza y nuestra propia salud. Todos debemos ser garantes de nuestra Constitución, del derecho que nos otorga a disfrutar del medio ambiente y de nuestro deber de conservarlo”, añade.

El programa ‘Guardianes de la Naturaleza contra el crimen ambiental’, coordinado por SEO/BirdLife, persigue mejorar la efectividad y la eficacia de las acciones dirigidas a combatir los delitos contra la naturaleza

Informe “El veneno en España”: http://www.venenono.org/wp-content/uploads/2020/11/Veneno-en-Espan%CC%83a-informe-2020-web-corr-24julio.pdf

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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