Verde y Azul

Biólogos canarios recorren las islas buscando impactos del cambio climático

Como territorio fragmentado, alejado del continente y con una biodiversidad única, el archipiélago canario conforma una de las comunidades autónomas más vulnerables a los efectos del cambio climático. De ahí que la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, haya pedido ayuda a varios biólogos para que recorran las islas y detecten las modificaciones que puedan estar sufriendo los hábitats canarios y las especies endémicas o de interés debido al calentamiento global.

Bautizado como ‘Proyecto ojeadores’, la iniciativa, que parte del Gobierno regional, se llevará a cabo en cinco de las siete islas y ha comenzado “de manera experimental” en El Hierro.

Este trabajo cuenta con un equipo de dos biólogos, especializados en botánica y zoología, con conocimientos previos del territorio en cada una de las islas no capitalinas, es decir, Fuerteventura, Lanzarote, La Palma, La Gomera y El Hierro.

“Los cinco equipos realizarán recorridos a pie por Zonas de Especial Conservación, Zonas de Especial Conservación para las Aves o Hábitats de Interés Comunitario para su análisis y toma de datos”, explicó el consejero regional responsable del Área, José Antonio Valbuena, quien además, señaló que estos trabajos se repetirán cada año para detectar los efectos derivados del cambio climático y tomar acciones de prevención para el futuro.

A través del ‘Proyecto Ojeadores’,  también se podrá obtener información de los impactos en el medio natural derivados de la actividad humana, entre los que se incluyen la acumulación de basuras, residuos o envases abandonados y vertidos, así como de núcleos poblacionales de especies exóticas, para realizar acciones a corto plazo que posibiliten su desaparición.

Paisaje de El Hierro. Foto: Rafa Avero

Y es que todo este tipo de acciones comprometen el estado de conservación de los hábitats y especies de interés comunitario e integrados en la Red Natura 2000. Los biólogos canarios deberán dejar constancia de cuál es la realidad en estos hábitats.

En las últimas décadas, Canarias ha registrado cada vez con más frecuencia eventos climáticos anómalos, debido al aumento de la temperatura en las islas y a nivel global, como más episodios de lluvias torrenciales o tormentas tropicales.

Los efectos de este calentamiento y de los episodios extremos pueden provocar cambios en la distribución de muchas especies silvestres, variaciones en los ciclos hidrológicos y expansión de especies exóticas, entre otros. Es el caso, por ejemplo, de las especies de árboles centenarios o de diferentes grupos de edad que no han sobrevivido a los cambios del clima.

En este sentido, el desarrollo de un protocolo como el que se está poniendo en marcha, de  toma de datos para el seguimiento de los espacios naturales de la Red Natura 2000, permitirá homogeneizar la tarea en todo el archipiélago.

Además, se contará a partir de ahora con informes sexenales con la información actualizada de estos hábitats y especies de interés comunitario, con especial atención a las especies terrestres protegidas para su traslado al Gobierno central. Además, se realizarán estudios de distribución con información actualizada de especies protegidas terrestres en espacios de la Red Natura 2000, en el que se incluirán inventarios y estudios particulares de especies de interés comunitario.

 

Verónica Pavés

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