Verde y Azul

ARBA: plantar árboles autóctonos para reforestar España

La Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono ha plantado ya 20 millones de árboles en la Península desde 1997. Mediante encuentros familiares en fin de semana, sus integrantes reforestan el entorno con criterios ecológicos

La plantación de árboles es una actividad claramente beneficiosa para luchar contra el cambio climático, tal y como confirman los expertos. Ahora bien, no vale sembrar sin ton ni son, sin saber dónde se siembra o qué especie es la que estamos cultivando. No todos los árboles ni todos los terrenos son adecuados para ello. Por tanto, las actividades de reforestación deben tener en cuenta una serie de consideraciones basadas en el conocimiento del entorno.

La Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), que aglutina a más de 40 asociaciones de toda España, es un movimiento cívico que aglutina a personas de todo tipo movidas por su deseo de ayudar a recuperar el planeta. Desde que fue creada, en 1997, se han plantado ya más de 20 millones de árboles en la Península, y siempre mediante procesos que garantizan la sostenibilidad de estas plantaciones y su viabilidad ecológica.

Las principales especies con las que trabaja ARBA son la encina, el quejigo, el alcornoque y el roble, pero también retamas, almendros, saucos, escaramujos y otras, siempre que sean autóctonas del lugar. Al tratarse de especies propias de los ecosistemas donde se vuelven a introducir, su éxito está asegurado y basta un cierto seguimiento en los primeros años para garantizar que en cada zona volverá a haber una arboleda o un bosque como lo hubo antaño, afirman desde esta entidad.

Estas actividades de reforestación suelen hacerse, en el caso de Tres Cantos (Madrid), pero también en otras secciones de ARBA en toda España, mediante ‘bellotadas’ y siembras familiares, en las que grupos de amigos dedican fines de semana o días libres a este tipo de trabajos. Con las semillas previamente recogidas sobre el terreno, cada familia o grupo hace una selección de las que están en mejor estado y se dejan en reposo, tapadas con un paño, hasta el siguiente fin de semana (19 y 20 de diciembre), cuando se realiza la siembra, en este caso, en el Parque de los Alcornoques de dicha localidad.

“La siembra de bellotas permite la dispersión de las semillas”, un proceso natural denominado zoocoria en el que intervienen aves y mamíferos, como ardillas y ratones, los cuales almacenan los frutos, generalmente cerca de las rocas. Pero, como afirma a Efe el biólogo de ARBA Manuel Molina, “estos animales tienen mala memoria y en ocasiones se olvidan de los lugares donde guardan los frutos” y eso permite precisamente que germinen y crezcan algunas semillas cerca de las rocas. En siete años, la encina tendrá ya un metro y medio de altura.

La gravedad de la crisis climática “ha hecho sacar a la gente del inmovilismo y el aislamiento” para ayudar con estas acciones a mejorar el entorno.

ARBA realiza múltiples actividades y una de las que más seguimiento tienen son los talleres educativos que se llevan a cabo en sus viveros. Allí, miles de niños y niñas de todas las edades aprenden a sembrar, a plantar y a cultivar. Es una forma de entrar en contacto con el medio natural y con los ciclos biológicos de las especies más emblemáticas de nuestro entorno.

Joan Lluis Ferrer

1 comentario

  • Veinte millones de árboles en la península y ni un solo arbol en ninguna de las islas Balears o Canarias, cada vez más afectadas y en proceso de desertización y pérdida de especies por el cambio climático. Algunas islas menores son ya pura roca o desierto.
    Arba hace un excelente labor… sólo donde menos se la necesita.
    Se ha enterado ARBA de que la zona del Mediterráneo es la más afectada de todo el mundo por el cambio climático?