Verde y Azul

Empieza un invierno que ser√° 0,7¬ļ C m√°s c√°lido de lo normal

Las previsiones de la Aemet confirman que la nueva estaci√≥n seguir√° incrementando sus temperaturas en Espa√Īa. Tambi√©n oto√Īo ha sido especialmente c√°lido.

La Agencia Estatal de Meteorolog√≠a prev√© que el invierno que ha comenzado a las once horas de hoy lunes, 21 de diciembre, ser√° probablemente m√°s c√°lido de lo habitual en Espa√Īa, y m√°s seco de lo normal en Canarias y la pen√≠nsula ib√©rica, con mayor probabilidad cuanto m√°s al oeste. El avance de la tendencia del tiempo previsto para el periodo enero-febrero-marzo de 2021 indica que existe una mayor probabilidad de que la precipitaci√≥n se encuentre en el tercil inferior (tercio de valores m√°s bajos) en Canarias y la pen√≠nsula ib√©rica, con mayor probabilidad cuanto m√°s al oeste.

La previsi√≥n a√Īade que existe una mayor probabilidad de que la temperatura alcance valores superiores a los normales en Espa√Īa, considerando el periodo de referencia 1981-2010. Concretamente, el escenario m√°s probable es que la temperatura media de estos tres meses se sit√ļe en el tercio superior. Eso supone que en la pen√≠nsula y Baleares esa temperatura media trimestral estar√°, al menos, 0,7¬ļC por encima de lo normal, aunque en algunas zonas ese valor va a ser superior, como por ejemplo en el noreste peninsular.

Por otro lado, la Agencia Estatal de Meteorolog√≠a (Aemet) ha hecho p√ļblico su avance clim√°tico del oto√Īo de 2020, que ha resultado c√°lido y seco para el conjunto de Espa√Īa. Hay que destacar que ninguno de los oto√Īos de la actual d√©cada ha resultado fr√≠o. Es decir, los √ļltimos diez oto√Īos han sido, todos, m√°s c√°lidos de lo normal. El de este a√Īo registr√≥ una temperatura media sobre la Espa√Īa peninsular de 14,8¬ļC. Esto es, 0,5¬ļC por encima de la media del per√≠odo de referencia 1981-2010.

El oto√Īo result√≥ c√°lido o muy c√°lido en la mitad occidental de la Espa√Īa peninsular y en las regiones del litoral mediterr√°neo, mientras que fue normal en amplias zonas del interior de la mitad este peninsular, llegando a ser ligeramente fr√≠o en algunos puntos del este de Castilla-La Mancha. En Baleares result√≥ entre normal y c√°lido, y en Canarias fue en conjunto muy c√°lido. Mientras que septiembre fue normal, aunque cercano a c√°lido, octubre fue el m√°s fr√≠o de la √ļltima d√©cada. Y en contraste, noviembre fue muy c√°lido, concretamente el segundo m√°s c√°lido del siglo XXI y el m√°s caluroso de la d√©cada 2011-2020.

En cuanto a las precipitaciones, el oto√Īo ha sido catalogado como seco, ya que estas quedaron un 14% por debajo de los valores normales para la estaci√≥n. No obstante, este valor promedio encierra importantes contrastes entre regiones y, as√≠, mientras que fue h√ļmedo o muy h√ļmedo en zonas del centro y suroeste de la Espa√Īa peninsular, Cant√°brico oriental, centro y norte de la Comunitat Valenciana y en puntos del noreste de Catalu√Īa, result√≥ seco o muy seco en el sureste peninsular y en amplias zonas de Andaluc√≠a, Castilla-La Mancha, Galicia, Asturias, Navarra, Arag√≥n e interior de Catalu√Īa. En Baleares fue seco o muy seco, mientras que en Canarias tuvo un car√°cter muy variable de unas zonas a otras. Aunque los tres meses del oto√Īo registraron precipitaciones inferiores a la media, septiembre y octubre fueron secos, mientras que noviembre tuvo un car√°cter normal.

A pesar de haberse tratado de un oto√Īo con menos lluvias de las habituales, hay que destacar que a lo largo del trimestre fueron frecuentes los episodios de precipitaciones intensas. Por destacar algunos, la borrasca Odette dej√≥, a finales de septiembre, tempranas nevadas en los Pirineos y cordillera Cant√°brica. A mediados de octubre, la borrasca B√°rbara provoc√≥ precipitaciones muy intensas en el oeste de la Pen√≠nsula, especialmente en el sistema Central, acompa√Īadas de fuertes rachas de viento; y a comienzos de noviembre, las lluvias fueron especialmente abundantes en las provincias de Valencia, Castell√≥n y Tarragona.

Coincidiendo con la finalizaci√≥n de la d√©cada, Aemet ha hecho un breve an√°lisis de los r√©cords de temperatura registrados en los √ļltimos diez a√Īos. Para ello, tomando como base alrededor de ochenta estaciones meteorol√≥gicas repartidas por toda la geograf√≠a y con datos disponibles durante al menos cuarenta a√Īos, se buscaron los distintos r√©cords de temperatura registrados en la √ļltima d√©cada.

Se han registrado 1.509 efem√©rides de temperatura en el per√≠odo 2011-2020, de las cuales 1.430 fueron r√©cords c√°lidos, en donde la variable alcanza un valor por encima del r√©cord previo, y tan solo 79 r√©cords fr√≠os, en donde la variable alcanza un valor m√°s fr√≠o al del r√©cord previo. Es decir, el 95% de los r√©cords de temperatura registrados en el √ļltimo decenio ha correspondido a r√©cords c√°lidos, mientras que tan solo el 5% han sido r√©cords fr√≠os en Espa√Īa. Por cada r√©cord fr√≠o, se han producido 18 r√©cords c√°lidos en la √ļltima d√©cada en nuestro pa√≠s.

Los r√©cords c√°lidos tambi√©n se han sucedido a nivel mundial. Hemos vivido el septiembre y noviembre y el tercer octubre m√°s c√°lidos en el planeta desde que hay datos, es decir, desde 1880. La extensi√≥n de hielo marino en el √Ārtico fue la menor para un mes de octubre, y la segunda menor para un mes de septiembre y noviembre desde que √©ste se monitoriza, es decir, desde 1979. En Europa, el oto√Īo de 2020 ha sido m√°s c√°lido, con unos meses de septiembre y octubre, as√≠ como el segundo noviembre m√°s c√°lidos del continente desde 1880. Muy posiblemente 2020 ser√° declarado el a√Īo m√°s c√°lido en Europa desde 1880 y uno de los 3 a√Īos m√°s c√°lidos en el Planeta; de hecho a√ļn disputa un posible primer puesto mundial con 2016, a expensas de los valores que marque diciembre.

Estas evidencias del cambio clim√°tico tienen consecuencias o impactos ya tangibles; los m√°s directos se reflejan en nuestra salud.¬† As√≠ en las √ļltimas dos d√©cadas, la mortalidad asociada a calor en personas mayores de 65 a√Īos se ha duplicado al incrementarse un 53,7% en el mundo, seg√ļn el informe de The Lancet Countdown on Health and Climate Change, 2020. Y es que el calor se vincula a una sobremortalidad asociada a enfermedades preexistentes como diabetes, enfermedades respiratorias y fundamentalmente enfermedades cardiovasculares.