Verde y Azul

Los fondos de recuperación post-Covid dan la espalda al medio ambiente

Los gobiernos del mundo realizaron grandes anuncios para acometer una ‘recuperación verde’ de la pandemia del Covid-19, dando prioridad al medio ambiente. Pero la ONU acaba de emitir un detallado informe que demuestra que España solo dedica el 24% de sus fondos de recuperación a actuaciones verdes. Sin embargo, la media mundial aún es peor: solo un 18% del total está relacionado con el medio ambiente.

La pandemia de Covid-19 está provocando una crisis mundial que amenaza la vida y los medios de subsistencia de los más vulnerables, al aumentar la pobreza, exacerbar las desigualdades y perjudicar las perspectivas de crecimiento económico a largo plazo. El informe ‘¿Estamos reconstruyendo mejor? Hoja de ruta para un gasto verde e inclusivo en la recuperación postcovid-19’, ha sido dirigido por el Proyecto de Recuperación Económica de la Universidad de Oxford y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y analiza más de 3.500 políticas fiscales anunciadas por las principales economías mundiales en 2020.

Su conclusión es preocupante: los fondos de recuperación están ayudando muy poco al medio ambiente, por lo que exige a los gobiernos que inviertan de manera más sostenible y que aborden las desigualdades a la vez que estimulan el crecimiento económico para superar la devastación provocada por la pandemia.

La investigación se centra en los esfuerzos de recuperación y de rescate fiscal relacionados con el Covid-19 por parte de las 50 economías más potentes del mundo y supone una auténtica llamada de atención a los dirigentes políticos mundiales.

Concluye que solo el 18 por ciento del gasto para la recuperación anunciado hasta ahora puede considerarse ‘verde’ (en España las cifras son algo mejores que la media: el 24 por ciento). De ahí que la ONU reclame un mayor esfuerzo para fomentar ese “gasto verde” y lograr una recuperación “ecológica e inclusiva”.

En los últimos doce meses, los gobiernos han prometido billones de euros para aliviar los efectos del covid-19. Estos compromisos permitirían crear lo que algunos observadores han llamado “una oportunidad única en una generación para hacer inversiones amigables con el planeta y salvar a la Tierra de una inminente catástrofe ambiental”. Pero un año después del inicio de la pandemia, el gasto para la recuperación no ha cumplido los compromisos para reconstruir la economía de manera más sostenible.

«Inversión insuficiente» para la magnitud de la crisis ecológica

Hasta ahora, el gasto verde global ha sido “insuficiente en relación con la escala de las crisis ambientales en curso”, apunta el informe, en referencia al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, con lo cual se han perdido “importantes beneficios sociales y económicos a largo plazo”.

La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, ha lanzado la alerta: “La humanidad se enfrenta a una pandemia, una crisis económica y un colapso ecológico”. Y no puede permitirse “perder en ninguno de los frentes”.

Los gobiernos tienen a su juicio “una oportunidad única” para emprender “trayectorias sostenibles que den prioridad, a la vez, a las oportunidades económicas, la reducción de la pobreza y la salud”.

No se está reconstruyendo mejor, aunque las oportunidades de gastar “de manera sensata” en la recuperación aún no han terminado, opina Brian O’Callaghan, investigador principal del Proyecto de Recuperación Económica y autor del informe. “Los gobiernos pueden aprovechar este momento para asegurar la prosperidad económica, social y ambiental a largo plazo”, añade.

El Observatorio de Recuperación Global y la Plataforma Data Futures del PNUD ofrecen a los dirigentes políticos mundiales “un sólido conjunto de puntos de recopilación de datos y conocimientos”, dice. Además, ampliar el acceso a estos recursos ayudará a “aumentar la transparencia, la rendición de cuentas y la eficacia de las inversiones que se están realizando ahora y su impacto en nuestro futuro sostenible”, afirma Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Cameron Hepburn, profesor de Economía Ambiental de Oxford, enfatiza que el informe es “una llamada de atención”. Los datos son claros: “No estamos reconstruyendo mejor, al menos no todavía. Y sabemos que una recuperación verde sería una ventaja para la economía y para el clima, así que es momento de tomar cartas en el asunto”, indica.

La recuperación verde, según se resalta en el informe puede generar “un crecimiento económico más fuerte”, al tiempo que ayudaría a cumplir los objetivos ambientales globales y a abordar la desigualdad estructural. Finalmente, insta a los países ricos a evitar que se pierdan décadas de avances en la lucha contra la pobreza, propiciando financiación “en condiciones favorables” a los países de bajos ingresos.

Datos clave del análisis de los fondos para la recuperación:

  • 286.000 millones de euros suma el gasto fue verde, el 18% del total, representado principalmente por un pequeño grupo de países de altos ingresos.
  • 554.000 millones de euros se invirtieron en energía baja en carbono, en gran parte gracias a subsidios españoles y alemanes para proyectos de energía renovable e inversiones en hidrógeno e infraestructura.
  • 722.000 millones de euros se anunciaron para transporte verde mediante transferencias y subsidios a vehículos eléctricos, inversiones en transporte público e infraestructura para ciclistas y peatones.
  • 295.000 millones de euros se prometieron para mejoras en la construcción verde con el fin de aumentar la eficiencia energética, principalmente en modernizaciones, en particular en Francia y el Reino Unido.
  • 472.000 millones de euros se comprometieron para capital natural o soluciones basadas en la naturaleza; es decir, iniciativas de regeneración de ecosistemas y reforestación. Dos quintas partes se destinaron a parques públicos y medidas contra la contaminación, especialmente en los Estados Unidos y China.
  • 242.000 millones de euros fueron anunciados para investigación y desarrollo ecológicos, incluyendo tecnologías de energía renovable y para descarbonizar sectores como la aviación, los plásticos y la agricultura, así como para la captura de carbono.

Informe de la Universidad de Oxford (PDF en inglés): https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/35281/AWBBB.pdf

Observatorio de Recuperación Global (en inglés): https://recovery.smithschool.ox.ac.uk/tracking/

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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