Verde y Azul

Los cazadores se levantan en armas contra los «ataques» del Gobierno

Hay revuelta en el sector cinegético español. Los cazadores se levantan en armas: han convocado una manifestación para el 20 de marzo, en Madrid, y estudian demandar al Gobierno. ¿Cuáles son las claves de este malestar? Los cazadores aseguran que los “agravios” son muchos: la prohibición de cazar tórtolas, la protección del lobo en toda España, la Ley de protección y derechos de los animales, su exclusión de las ayudas para autoconsumo y energías renovables… Denuncian un “ataque frontal” contra el sector y, por extensión, contra el mundo rural

La Real Federación Española de Caza (RFEC), La España VaciLada, la Oficina Nacional de la Caza (ONC) son los convocantes de la manifestación del 20 de marzo. Han llamado a movilizarse “a todos los cazadores y al mundo rural” para exigir al Gobierno que cesen “los ataques con los que quieren terminar con una actividad que genera más de 6.475 millones de euros de producto interior bruto (PIB), y crea más de 187.000 puestos de trabajo”.

El sector se considera “gravemente perjudicado por las políticas animalistas y conservacionistas del Gobierno”. Denuncia que determina­dos “intereses minoritarios” están “copando espacios comunicativos y haciendo gran presión en la toma de decisiones de la Administración”. Como consecuencia de ello se aprueban leyes que imponen “prohibiciones y limitaciones que pretenden acabar con la caza en nuestro país”.

No a la prohibición de la munición de plomo

La retirada del anteproyecto de Ley de Protección y Derechos de los Animales y del Real Decreto de Núcleos Zoológicos, el fin de la prohibición de la caza en los parques nacionales, de la tórtola, del lobo o del silvestrismo (captura y cuidados en cautividad de pájaros de campo para adiestrarlos al canto), o la prohibición de la caza de la perdiz roja, el zorzal o la codorniz por su posible catalogación como especies amenazadas, son algunas de las reivindicaciones del sector cinegético, que se considera por todo ello “gravemente amenazado”.

Foto: pixabay

“Los cazadores españoles no sólo somos parte de la ‘España VaciLada’, sino que somos el mejor ejemplo: durante las intervenciones mediáticas o en campaña electoral, políticos y administraciones muestran un apoyo a la caza que posteriormente no se traduce en hechos y realidades, sino más bien en todo lo contrario”, destaca el presidente de la RFEC y coordinador de la ONC, Manuel Gallardo. Anuncia que el sector cinegético pondrá “todos sus recursos a disposición de un movimiento rural sin precedentes que mostrará su fuerza el 20 de marzo en Madrid”.

Exigen que el Gobierno se oponga a la pretensión de la Comisión Europea de prohibir el uso de la munición de plomo, “sin otra alternativa viable”. Creen esta medida acabaría con la caza. Asimismo, proponen que el Gobierno promueva, difunda y defienda la actividad cinegética como una “herramienta clave” a nivel económico, ecológico y social.

También reclamarán al Gobierno la participación del sector en organismos como el Consejo de la Red de Parques Nacionales, el Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA) y el Consejo Forestal Nacional. Y que legisle “con datos propios y/o de fuentes oficiales” sobre el estado de las poblaciones de las especies cinegéticas y no cinegéticas.

Una decisión “sectaria e inadmisible”

Otro objetivo de los cazadores es que las competencias del sector cinegético sean reguladas y dependan en exclusiva del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Igualmente, exigen que en la Ley de Educación “no se adoctrine a los niños” en contra de la caza. También que se ofrezca una “visión realista” que no difame la actividad cinegética. Y que se catalogue a los perros y otros animales de caza como “animales auxiliares” y no como mascotas.

En cuanto a la posible demanda contra el Gobierno, la fundación Artemisan pretende derribar en los tribunales la decisión “sectaria, inadmisible y completamente injustificada” del Ministerio para la Transacción Ecológica de vetar al sector cinegético de las ayudas para el autoconsumo y almacenamiento de energías renovables.

Foto: unsplash

Artemisan destaca que la caza es “la única actividad económica excluida de esas ayudas ministeriales”. Pueden acceder a esas ayudas las actividades relacionadas con la agricultura, la ganadería, la silvicultura y explotación forestal o la pesca y acuicultura. Pero la caza, incluida en el mismo grupo que las anteriores de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas CNAE), queda excluida “sin ningún tipo de justificación. Esto supone una clara discriminación”.

Opina que es “una nueva decisión sectaria que traspasa todos los límites admisibles”. Por ello, insta al Gobierno a “poner freno a la deriva radical e ideológica de un Ministerio cuyo único fin parece ser prohibir la caza y el modo de vida de cientos de miles de personas”.

La Fundación considera “inaudito” que un Ministerio ataque “de manera tan clara y frontal” a un sector que sufrió “heridas generalizadas durante la pandemia”, con descensos en la actividad que llegaron “hasta el 95% en el caso de empresas de organización cinegética”.

Un sector en crisis

El colectivo resalta que la caza “no solo es legal, sino que además es necesaria y contribuye a la sostenibilidad, a la economía, al medio ambiente y al mantenimiento del mundo rural y de la España vaciada”. Es, según los cazadores, “una herramienta de gestión y conservación”. Una aseveración que no comparten los grupos ecologistas.

Pero el sector cinegético vive en la actualidad una profunda crisis. El número de permisos ha bajado en España un 30% en el último cuarto de siglo. Así, mientras que en 2019 se contabilizaban 743.600 licencias de caza, en 2015 eran 825.373, y diez años antes había 1.069.800 licencias de caza. Pese a todo, la Federación Española de Caza sigue siendo la tercera con más licencias en España, tras las de fútbol y el baloncesto.

Fuente: arcodehoy.com

Por otro lado, el sector envejece. La edad media de los cazadores españoles se ha disparado en los últimos años y ya se sitúa por encima de los 50 años. Sin embargo, mientras que en 2005 se cazaron 16.800.000 animales en 2015 fueron 20.922.000. La última estadística publicada por el Ministerio señala que en 2019 cazaron 20 millones de ejemplares, de los cuales 13 millones son aves. Un total de 43,8 millones de hectáreas están declaradas de aprovechamiento cinegético, lo que supone más del 80% de la superficie de España.

Manifiesto del sector cinegético: https://www.fecaza.com/el-20-de-marzo-el-sector-cinegetico-tomara-las-calles-de-madrid/

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Foto principal: pixabay

Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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