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La Fiscalía se querella contra las torres eléctricas que matan aves

La lucha contra los tendidos eléctricos que matan a las aves ha llegado a los tribunales. La Fiscalía de Medio Ambiente se ha querellado contra una compañía eléctrica que no está adoptando las medidas requeridas para adaptar sus torres y evitar así la mortandad de especies protegidas que se produce actualmente. Es la primera actuación de este tipo en España.

El pasado mes de abril, la Fiscalía de Barcelona inició acciones contra la empresa Endesa y seis de sus directivos por la presunta comisión de un delito contra el medio ambiente y otro contra la protección de la fauna. El escrito de denuncia culminaba dos años de investigaciones desarrolladas por el ministerio público.

La querella del fiscal Antoni Pelegrín recuerda que la normativa obliga a la compañía a adoptar las “medidas necesarias” para evitar “riesgos o daños” que el transporte de la energía conlleva para la fauna y la flora. En particular, se estaría vulnerando un real decreto de 2008 del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que fijaba medidas protectoras e instaba a las comunidades a elaborar una lista con los tendidos problemáticos en parajes protegidos.

Ahora, dentro de las diligencias abiertas por esta causa, la Fiscalía de Medio Ambiente ha reclamado al juzgado que, de momento, ordene a Endesa reparar sus líneas eléctricas para evitar el riesgo de electrocución de aves, tras constatar que en los últimos meses han causado la muerte a una gran cantidad de aves pertenecientes a especies protegidas.

Buitre electrocutado en una torre. Foto: SEO

Mientras se investiga la querella, que ahora está pendiente de un informe pericial del Instituto Catalán de Ornitología (ICO) sobre el riesgo de las torres eléctricas, la Fiscalía ha pedido a la juez que ordene cautelarmente a la compañía adoptar “las medidas adecuadas para corregir los defectos observados” en las torres donde se han detectado aves muertas.

Especies protegidas

De acuerdo con los informes de Agentes Rurales recabados por el fiscal, las torres eléctricas de la provincia siguen contando con soportes peligrosos y cables sin protección que suponen un grave riesgo de electrocución para las aves y que en algunos casos infringen la normativa vigente.

Concretamente, los informes que esgrime la Fiscalía ante la juez mencionan la muerte de decenas de aves en los últimos meses, pertenecientes a especies protegidas, como cigüeñas, buitres, azores, águilas, aguiluchos o cernícalos y en localidades de la provincia como Hostalets de Pierola, Calonge de Segarra, Calaf, Igualada, Òdena, Santa Eugènia de Berga, Tona, Gelida o Torelló.

Los nuevos casos se suman a las electrocuciones de pájaros que la querella de Fiscalía ya documentaba: 255 aves muertas en torres eléctricas de la comarca de Osona entre los años 2018 y 2020 y 72 cigüeñas blancas fallecidas entre el 3 y el 5 de agosto de 2020, cuando cruzaban la provincia en su migración anual a África, entre otros.

El ministerio público decidió querellarse contra Endesa y sus directivos después de que la empresa desoyera sus repetidos requerimientos -dos entre 2018 y 2019 y otros cinco en 2020- para que cumpliera con su obligación de reparar los tendidos.

La compañía se “limitó a realizar actuaciones que pueden definirse como muy puntuales, actuando únicamente en los supuestos más graves de reincidencia y siempre a instancia de los Agentes Rurales o de la Fiscalía”, señala la querella.

Bosque de torres y tendidos de alta tensión. Foto: Efe

El departamento de Agricultura y Medio Natural dictó en 2013 una resolución que ordenaba a los titulares de las líneas eléctricas aéreas de alta tensión que no se ajustaran a las prescripciones técnicas, presentar un proyecto de adaptación de los soportes en el plazo de un año.

La compañía presentó entonces un proyecto para acometer esas reformas, pero supeditado a la disponibilidad de financiación por parte del Ministerio de Medio Ambiente, con lo que, sostiene el fiscal, incumplía su obligación de mantener las redes eléctricas en condiciones técnicas adecuadas y sin dañar o poner en peligro la fauna.

De esa forma, agrega la querella de Fiscalía, en 2018 Endesa “no había procedido a corregir ninguna línea o tramo entero de línea eléctrica” que entrañara riesgo de electrocución y se limitó a reparar 68 torres que habían sido señaladas por los Agentes Rurales por haber causado la muerte de más de un ave.

La colisión de aves contra torres eléctricas (pero también contra parques eólicos) o la electrocución en tendidos eléctricos es una de las principales causas de mortalidad de aves actualmente en España.

Estudios recientes han estimado que entre 11.000 y 33.000 aves rapaces mueren al año por los tendidos eléctricos. Es la principal causa de muerte para varias especies, entre ellas la amenazada águila imperial ibérica, el águila perdicera y la avutarda. Pero si se incluyen a todas las especies la cantidad supera estas cifras de forma abrumadora.

Además, es probable que estos números referidos a las rapaces estén subestimados debido a la actividad de carroñeros que se han habituado a recorrer los tendidos en busca de animales muertos o malheridos.

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer Colomar (Ibiza, 1967) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU). Desde 1988 ha ejercido el periodismo en prensa, radio y televisión en Bilbao, Catalunya y Baleares. Especializado en información ambiental, desde 2019 coordina la sección Crisis Climática en los periódicos de Prensa Ibérica. Desde 2020 dirige Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta.

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