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corriente sur

La corriente que conecta los océanos del sur se está acelerando

La Corriente Circumpolar Antártica (CCA), que es la corriente oceánica que atraviesa más continentes y océanos del planeta, en el hemisferio sur, se está acelerando como consecuencia del incremento de temperaturas debido al cambio climático. Tras recabar datos suficientes acerca del movimiento de esta corriente, los científicos han comprobado que esta aceleración se está produciendo desde, al menos, 2007.

La CCA es una corriente marina de aguas relativamente frías que fluye de oeste a este alrededor de la Antártida, es decir, en sentido horario visto desde el polo sur. Esta corriente es de vital importancia en el clima, pues transporta el agua entre los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, sirviendo como principal vía de comunicación entre ellos.

Una de las funciones de esta corriente que rodea la Antártida es separar el agua fría, en el sur, del agua subtropical más cálida, justo en el norte. Esta parte más cálida del Océano Austral absorbe gran parte del calor que emana de la quema de combustibles fósiles. Dada su importancia, los científicos consideran de vital comprender su dinámica. Al fin al cabo, lo que allí ocurra podría influir en el clima en cualquier otro lugar.

Foto: Pixabay

Estas conclusiones  han sido publicadas en revista Nature Climate Change por un equipo de investigación internacional que, además, representa el proyecto SOCCOM (Observaciones y modelado del clima y el carbono del océano austral), financiado por la National Science Foundation.

“La Corriente Circumpolar Antártica (CCA) está impulsada principalmente por el viento, pero demostramos que los cambios en su velocidad se deben sorprendentemente en su mayor parte a cambios en el gradiente de calor”, asegura Lynne Talley, coautora del estudio que ha liderado la Universidad de San Diego.

Para poder llegar a esta conclusión, el grupo de investigación utilizó las mediciones satelitales de la altura de la superficie del mar y datos recopilados por la red global Argo. Este último es un programa internacional, en el que también participa España, que responde a la necesidad de entender y predecir el clima, considerando al océano como pieza clave.

Tras años de desarrollo, este programa internacional basado en boyas a la deriva, se ha consolidado como elemento fundamental en la estrategia integral del Sistema de Observación Global del Océano.

Como explican los científicos, los vientos predominantes del oeste se han acelerado a medida que el clima se calienta. Aunque esta circunstancia podría explicar la aceleración de la corriente, los modelos muestran que la aceleración del viento no cambia demasiado el devenir de las corrientes oceánicas.

Más bien, da más energía a los remolinos del océano, que son movimientos circulares del agua y justamente se desplazan en contra de las corrientes principales. «Tanto a partir de observaciones como de modelos, nos hemos encontrado con el mismo causante”, desvela Jia-Rui Shi, ex estudiante de doctorado del instituto oceanográfico Scripps y actualmente investigador postdoctoral en el Instituto Oceanográfico Woods Hole.

“Es el cambio de calor del océano el que está provocando la significativa aceleración de la corriente oceánica detectada durante las últimas décadas». Esta aceleración de la corriente, especialmente su chorro centrado en el frente subantártico, facilita el intercambio de materiales, ya sea calor o carbono, entre las cuencas oceánicas y, a su vez, posibilita que se trasladen al subsuelo de las regiones subtropicales”.

Para los autores solo es el principio. Pues no descartan que la velocidad de la corriente aumente aún más a medida que el océano austral mantenga la absorción de calor generado por el cambio climático.

Las corrientes marinas de alcance planetario están experimentando grandes cambios por el calentamiento globlal. No hace mucho, los científicos daban a conocer que otra importante corriente, la que recorre el Atlántico, se está desacelerando, lo que puede suponer una fuerte bajada de temperaturas en el continente europeo.

Estudio de referencia: https://www.nature.com/articles/s41558-021-01212-5

Verónica Pavés

1 comentario

  • Ya en el 2015 la doctora V. Zharkova, de la Univesidad de Northumbria, acababa de revelar, durante el Encuentro Nacional de Astronomía en Llandudno, en Gales, que estamos a punto de experimentar una nueva « Pequeña Edad de Hielo » similar a la que congeló una buena parte del mundo durante el siglo XVII y principios del XVIII.
    Aunque ella ve más la parte de los ciclos solares a la que achaca nueva era de hielo, como tú bien comentas, la corriente del golfo se está debilitando hasta el punto de llegar en un futuro no muy lejano a un colapso y este sí, es ya una realidad.
    Esta aceleración de la corriente circumpolar y el debilitamiento de la corriente del golfo, sumando los dos espisodios de la niña en el Pacífico… Personalmente, todo apunta a un colapso en general de todas las corrientes a nivel planetario lo que supondrá un gran cambio en el clima global, ya sea en forma de era glacial o tormentas extremas, supercelulas, etc ..