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Doñana, Garajonay e Ibiza, patrimonio de la Unesco en peligro

El cambio climático es ya la mayor amenaza para el Patrimonio Mundial natural, por delante de la proliferación de especies invasoras, según el último informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). España no se libra de sus efectos: tres de sus cinco parajes declarados como Patrimonio Mundial natural están en peligro, aunque también debido a otros factores aparte de los climáticos. Son los parques nacionales de Doñana y Garajonay y la isla de Ibiza.

La evaluación de Pirineos-Monte Perdido, que comparten España y Francia, y el parque nacional del Teide, por el contrario, ha sido «buena con algunas preocupaciones». La UICN reclama acciones inmediatas para preservar estos “santuarios” para las futuras generaciones.

“Mientras la comunidad internacional define nuevos objetivos para conservar la biodiversidad, en este informe se señala la urgencia con la que debemos abordar juntos los desafíos ambientales a escala planetaria”, apunta Bruno Oberle, director general de la UICN. Los sitios del Patrimonio Mundial natural son reconocidos globalmente como las áreas protegidas más importantes del planeta. Están inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por sus valores naturales exclusivos, sus hábitats naturales, el carácter intacto de sus procesos ecológicos y la viabilidad para las poblaciones de especies raras, así como una belleza natural excepcional. La situación actual de los cinco lugares españoles que disfrutan de esa distinción es la siguiente:

Doñana

La perspectiva de conservación de este sitio ha sido evaluada como «preocupación significativa». Doñana, hogar de cinco especies de aves amenazadas y lugar de invernada de más de 500.000 aves acuáticas cada año, está amenazado por “un número significativo de problemas”. El más grave, la reducción continua y a largo plazo de la cantidad y calidad del agua, apunta el informe, que alaba el “buen trabajo” realizado en la gestión del parque nacional y la decisión de no dragar el río Guadalquivir, pero que alerta de que restan por adoptar “otras decisiones pendientes” para resolver las “amenazas externas”, como la gestión del agua, y el deterioro del lugar. Tanto la presión turística regular como la peregrinación anual a El Rocío suponen “grandes amenazas” para el parque, añade el documento.

“La variabilidad hidrológica aumentará con el cambio climático futuro, posiblemente con menos lluvias y una mayor evaporación, lo que afectará a las marismas y lagunas” y aumentará el riesgo de incendios forestales, la contaminación y las especies invasoras, alerta la UICN. “Por lo tanto, el estado de conservación general del sitio se considera de gran preocupación y en deterioro”, concluye el informe.

Flamencos en Doñana. Foto: Pixabay

Ibiza

El último análisis realizado por la UICN resalta la “preocupación significativa” por los elementos naturales protegidos la Unesco, sobre todo las praderas submarinas de posidonia. “Las altas amenazas existentes y potenciales han ido creciendo durante los últimos años y varios impactos acumulativos parecen acercarse a un punto crítico”. Además, la gestión realizada hasta ahora ha sido “insuficiente para abordar adecuadamente estas presiones”, indica el informe, que reclama “medidas urgentes” para revertir la situación. La UICN manifiesta su “gran preocupación” por las praderas de Posidonia oceanica y su biodiversidad asociada, muy afectadas por el aumento de la temperatura del agua del Mediterráneo, y por la población de pardela balear Puffinus mauretanicus. “Si esta tendencia negativa continúa, estos valores pueden entrar pronto en un estado crítico de conservación”, subraya el informe.

Los valores naturales y culturales de Ibiza se encuentran actualmente “bajo una gran amenaza por el uso turístico incontrolado, las especies exóticas invasoras y la eliminación de una cantidad cada vez mayor de aguas residuales mal tratadas”, asegura la UICN, que observa, por ejemplo, “daño físico como consecuencia del fondeo incontrolado de miles de barcos turísticos y yates, y contaminación por aguas residuales”. Ibiza se ve asimismo amenazada por el desarrollo de infraestructuras turísticas.

Praderas submarinas de posidonia. Foto: saveposidonia.net

Garajonay

Un incendio catastrófico registrado en 2012, que duró tres meses, tuvo efectos devastadores en el parque nacional y se necesitarán décadas para que recupere las condiciones anteriores, indica el último informe de la UICN. La situación es de “gran preocupación”, aunque la gestión es “adecuada”. El bosque de laurisilva, que aunque cubre el 70 por ciento del parque es relativamente pequeño, es vulnerable a incendios actuales y futuros. Y esa vulnerabilidad aumenta “por el cambio climático, el aumento del turismo y la presencia de especies exóticas invasoras”. El aumento continuo de las temperaturas y el hecho de que cada vez se registren sequías más pronunciadas son “amenazas que probablemente incrementarán aún más la vulnerabilidad del parque”, indica la UICN, que reclama aumentar la superficie del parque nacional, que presenta una “exuberante vegetación, parecida a la del Terciario.

Parque Nacional de Garajonay. Foto: Pixabay

Teide

El lugar está bien conservado, cuenta con una gestión eficaz y es, en general, resistente al impacto antropogénico, por lo que las amenazas son “bajas” y su estado es “bueno y estable”, lo que permite evaluar su perspectiva de conservación como “buena”, recoge el informe de la UICN, que aboga por mantener el esfuerzo actual por controlar las especies exóticas invasoras y preservar la biodiversidad en la que está considerada como la tercera estructura volcánica más alta del mundo (se eleva 7,5 kilómetros sobre el fondo del océano) y un paraje de importancia mundial al proporcionar evidencia de los procesos geológicos que sustentan la evolución de las islas oceánicas. No obstante, el informe añade que el impacto potencial del cambio climático es “difícil de estimar”, y alerta de los posibles daños por las “visitas intensivas”, los incendios forestales y “el impacto visual de la infraestructura turística, limitado pero significativo”.

Pirineos-Monte Perdido

La perspectiva de conservación para este sitio ha sido evaluada como «buena con algunas preocupaciones» y las amenazas son “bajas”. El abandono gradual de las actividades agroganaderas, la presión y las infraestructuras turísticas y el cambio climático son “amenazas crecientes, que podrían afectar profundamente a los paisajes y los ecosistemas”. Pero la mayor preocupación para la UICN, en términos de protección y gestión, es “la fragilidad de los mecanismos de cooperación transfronteriza, actualmente en proceso de mejora, y la falta de sostenibilidad de los recursos financieros”. En todo caso, el estado de conservación del entorno del Monte Perdido es “bueno” tanto en Francia como en España.

Artículo de referencia: https://portals.iucn.org/library/sites/library/files/documents/2020-035-En.pdf

https://worldheritageoutlook.iucn.org/es

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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