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aves tendidos eléctricos

20 medidas para frenar la muerte de aves en tendidos eléctricos

Según un informe de Ecologistas en Acción, la electrocución en tendidos eléctricos es la primera causa de mortalidad de aves rapaces. El Ministerio para la Transición Ecológica afirma en su último estudio que al año mueren en España entre 11.000 y 33.000 rapaces, pero los datos sólo reflejan la realidad de 11 comunidades autónomas y faltan datos del País Vasco, Navarra, Extremadura, Madrid, Baleares y Canarias.

Sin embargo, asociaciones como la Fundación de Amigos del Águila Imperial llega a cifrar las muertes entre 192.000 y 337.000 muertes/año por electrocución y colisión. «Esta gran horquilla es debido a que muchos de los cadáveres no se localizan, especialmente por colisión». De hecho, un estudio de SEO/BirdLife estima que el 86,6% de las aves que quedan heridas o muertas desaparecen sin ser contabilizadas. Otras organizaciones como Asociación de Naturalistas del Sureste, Ecologistas en Acción, Naturactúa, Meles, Anida, Ulula y Stipa, apuntan que solo se detecta el 3% de las aves muertas por electrocución y colisión.

«Nos encontramos ante una amenaza a la biodiversidad a gran escala, que debemos estudiar, valorar, denunciar y detener, para que las empresas eléctricas y particulares se adapten a la obligación de las leyes y pongan medidas antielectrocución y anticolisión en sus líneas, ya que son los únicos responsables de estas miles de muertes», apunta el informe de Ecologistas en Acción.

El grupo conservacionistas ha lanzado un plan con 20 medidas para tratar de erradiar esta amenaza contra la avifauna española.

1.- Aplicación de la legislación, en especial la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental, Real Decreto 1432/2008 y Resolución de 15 octubre del 2010 de la Conselleria de Medi Ambient (Comunidad Valenciana), sobre protección de la avifauna de las electrocuciones y colisiones.

2.- Cambio legislativo actual para ajustarse a la realidad del momento (altísima mortalidad de especies En Peligro de Extinción o Vulnerables), que afecte a todas las líneas eléctricas y haciendo responsable de la muerte de aves a quien las produce (empresas eléctricas y particulares). Especialmente se debe revisar o modificar el Real Decreto 1432/2008, la Resolución de 15 de octubre de 2010, etc. sobre protección de la avifauna contra la colisión y electrocución.

3.- Anulación de los convenios de la Administración con las empresas eléctricas, donde se minimiza el problema y exime a las compañías eléctricas de su total responsabilidad, incluida la obligación de rectificar los apoyos de forma preventiva.

4.- Debe elaborarse un Plan Técnico de rectificación y acondicionamiento de los apoyos y líneas eléctricas, tanto a corto (máximo 1 año), medio (máximo 3 años) y largo plazo (maximo 5 años), independientemente de las acciones inmediatas a realizar (en días, caso de electrocuciones).

5.- En una línea donde se ha producido la muerte de un ave por electrocución, se colocarán elementos antielectrocución y anticolisión en toda la línea, evitando y anticipándonos a nuevas electrocuciones.

Una rapaz se posa en un cable eléctrico. Foto: Agencias

6.- Todas las construcciones de líneas nuevas deberán tener en los informes previos a la construcción la obligación de analizar como potencial impacto el efecto sobre las aves.

7.- Potenciar líneas soterradas. Se realizará el soterramiento de las líneas en zonas con alta mortalidad o posibilidad de electrocución/colisión de aves, siguiendo el trazado de las vías de comunicación (carreteras, pistas o caminos), para evitar los impactos ambientales y también de salud. Por ejemplo, en el caso de la instalación de las MAT (líneas de Muy Alta Tensión) y otras líneas. En los casos que se indique por informe técnico, se realizan las líneas con cable aislado y trenzado para disminuir, de forma muy efectiva, las muertes.

8.- No se permitirá la instalación de líneas eléctricas entre masas forestales, cuyos cables estén por debajo de la altura de los árboles. Las líneas deberán estar siempre por encima de los árboles y deberán estar indicadas con material anticolisión y los apoyos con material antielectrocución.

9.- Rectificación de apoyos y líneas de forma preventiva, especialmente las ubicadas en zonas con gran afluencia y concentración de aves, zonas de dispersión, humedales, etc., incluyendo las zonas urbanizadas y líneas próximas a cascos urbanos y zonas industrializadas.

10.- Los apoyos y líneas eléctricas de nueva instalación siempre llevarán incorporados los elementos aisladores y de señalización necesarios, prohibiendo los diseños peligrosos y sin aislamiento.

11.- Los diseños peligrosos de antiguas instalaciones (tipo cruceta con aisladores verticales, cables por encima de la cruceta, apoyos de tipo bóveda, de tipo «T»), deben ir corrigiéndose en un plazo corto de tiempo, y con máxima urgencia se rectificarán los apoyos que lleven transformadores y derivaciones, que aumenta enormemente la peligrosidad del tendido.

12.- Rectificar de inmediato todos los apoyos eléctricos donde se han producido la muerte de aves, evitando nuevas muertes; en caso contrario, notificar a la Fiscalía. En el caso que por circunstancias técnicas no se pueda rectificar toda la línea, se modificarán como mínimo, todos los apoyos con estructura peligrosa de la línea.

13.- En el caso de subvenciones para rectificación de apoyos peligrosos o con muertes de aves, éstas sólo serán accesibles a particulares, previo informe de capacidad de realizar la obra, dejando fuera a las multinacionales y grandes empresas eléctricas, que deberán hacer obligatoriamente las rectificaciones con fondos propios.

Agente de Medio Ambiente junto a dos buitres muertos. Foto: EP

14.- Seguimiento de las líneas y apoyos eléctricos de forma sistemática por personal de la administración, operarios o dueños de las líneas eléctricas, con el fin de localizar los «puntos negros» y que se rectifiquen inmediatamente.

15.- Obligatoriedad de informar del hallazgo de una ave muerta cuando se realizan tareas de aclareo debajo de las líneas eléctricas, por parte de los operarios de las empresas eléctricas. Así como la obligatoriedad de denunciar la muerte por electrocución a la fiscalía provincial de todas las muertes de especies de aves catalogadas.

16.- Seguimiento semestral de las líneas rectificadas y con mayor impacto sobre la fauna, debido a que se ha demostrado que muchos de los elementos antielectrocución y colisión, se deterioran o desplazan con el tiempo, siendo ineficaz la rectificación.

17.- Todas las administraciones implicadas llevarán un registro único de los animales muertos por electrocución y colisión, entre otras causas de muerte o heridos, que estará completo y actualizado.

18.- Deberán ser públicos los listados de las aves muertas por electrocución y colisión, incluso otras causas, para poder ser consultado por la ciudadanía y asociaciones conservacionistas.

19.- Se debería aumentar el nivel de comunicación y cooperación de todas las administraciones implicadas, locales, provinciales y regionales, así como la administración de justicia y fiscalía, incluyendo al Defensor del Pueblo, etc., teniendo estos acceso directo a la base de datos de mortalidad de vertebrados por tendidos y otras causas.

20.- Aumentar el nivel de sensibilización e implicación de los dueños y operarios de las empresas eléctricas y de la ciudadanía en general, sobre el tema de la pérdida de biodiversidad por la muerte continua de fauna por electrocución, colisión, ahogamiento, atropello y caza, haciendo visible los temas que afectan a las aves y ecosistemas e indirectamente a toda la sociedad.

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