Verde y Azul

El turismo se pone las pilas para reducir su impacto ambiental

Ajustar el consumo de agua, utilizar energía verde y eliminar envases de plástico, prácticas que se generalizan en los hoteles. El sector emite el 8% de todos los gases de efecto invernadero

El turismo mundial se ha situado en los últimos años entre las industrias más contaminantes. Representa el 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, de las que el 12% corresponden a los desplazamientos en avión, pero el impacto crecerá hasta el 40% hasta 2025 si no se cambian las políticas y los hábitos. Es algo de lo que, afortunadamente, comienzan a ser conscientes los actores de un sector que solo en España mueve 80 millones de personas al año, con su consiguiente impacto ambiental, pero también con sus beneficios económicos. La industria hotelera representa alrededor del 1% de las emisiones globales, y está previsto que aumente a medida que la demanda continúe creciendo. Estos datos son los que han llevado a la ONU a trabajar junto con la industria para conseguir reducir su impacto en el planeta, siguiendo para ello las directrices marcadas por el Acuerdo de París.

Aspectos como el consumo de energías renovables, el mejor aprovechamiento de los recursos, o mejorar la gestión de los residuos, no sólo desde el punto de vista del reciclaje, sino desde su generación, son algunas de los aspectos en que se vuelca el sector. Muchas empresas turísticas se replantean cómo es su instalación y los servicios que ofrecen al cliente, y, sobre todo, cómo pueden lograr que éste sienta que al elegirlos está apostando por unas vacaciones más sostenibles y más respetuosas con el medio ambiente.

Fuente: Eurobarómetro

Los estudios de mercado siguen demostrando que el cliente valora o elige establecimientos con certificaciones medioambientales o con «sellos verdes» en sus puertas. Incluso se estimula que el usuario penalice directamente a quien no tiene estas estrategias implantadas. Cada vez es más raro no encontrar en cualquier hotel cubos de reciclaje para los residuos o sistemas de iluminación inteligentes y de bajo consumo.

«El precio que está pagando el usuario al alojamiento seguro que va dirigido a pagar la cuenta de la luz, más que a mejorar la experiencia del cliente y el servicio», subraya Nuria Montes, secretaria general de la patronal hotelera Hosbec, que engloba a gran parte de los hoteles de la provincia de Alicante.

Los hoteles disponen de varios frentes desde los que afrontar su estrategia contra el cambio climático. De hecho, están obligados a realizar un análisis del establecimiento para saber hacia dónde dirigir sus actuaciones prioritarias. Una de dichas acciones es la implantación de energías renovables: energía solar para producir agua caliente y energía eléctrica, así como energía eólica o geotérmica. También se están generalizando las instalaciones que producen cogeneración energética y recuperación de calor, de manera que el uso de una instalación para producir frío puede a su vez generar calor que se utilice para otro fin.

Turistas formando un círculo reivindicativo en una playa
del Caribe. | Iberostar

Otra de las prioridades es disponer de sistemas de mejor uso de los recursos disponibles, desde cañerías de agua mucho más eficientes y sin pérdidas a sistemas de máxima eficiencia energética. También se están propagando las instalaciones inteligentes, como ascensores que optimicen las rutas o que reorganicen a los clientes para ahorrar energía.

La iluminación es otro factor clave. Los sistemas instalados son cada vez más eficientes, con equipamientos de bajo consumo, aunque también deben mitigar la contaminación lumínica (emisión innecesaria de luz hacia el cielo). Detectores de presencia para iluminar solo cuando hace falta y controles domotizados de las instalaciones son cada vez más frecuentes.

Todo tipo de cadenas

Todas las cadenas hoteleras trabajan en reducir su huella de carbono. Desde las gigantes a las medianas. Un ejemplo lo encontramos en Servigroup (15 hoteles), pionera en el desarrollo turístico de Benidorm, o NH Group (365 hoteles), que desde 2007 ha reducido su huella en un 67%. Incluso, cuando un hotel ya no puede reducir más su huella de carbono, puede compensar las emisiones adquiriendo bonos que sirven para apoyar proyectos sostenibles en todo el planeta. En cuanto a la reducción de plástico, se están implantando diversas medidas. De momento, se ha reducido el consumo de plástico con envases ‘ecocompact’ para todos los productos de limpieza. Además, se compran productos químicos y detergentes para las lavanderías muy concentrados que permiten ahorrarse muchos de estos envases.

Por otro lado, se están sustituyendo los vasos de plástico por otros de papel, lo que supone haber prescindido de varios millones de vasos de plástico solo en la provincia de Alicante. También las pajitas son ahora de papel. Las bolsas de plástico que se utilizan son, además, biodegradables. Igualmente, está en proyecto la utilización de amenities (pequeños frascos de jabón y similares) con envases sostenibles.

Otra cadena, Magic, tiene como hotel piloto el Villa Luz de la playa de Gandía. Se ha conseguido reducir en el tiempo récord de un año nada menos que un 52% del plástico que utilizaba en sus instalaciones. El objetivo es llegar al 72% al final del año 2020. Especialmente exitosa resultó este verano la campaña de recogida de colillas en la playa, con una promoción que consistía en cambiar un vaso lleno de estos residuos por un refresco o una cerveza. Una colilla contamina entre 8 y 10 litros de agua.

Botellitas recargables de gel

Pero no solo actúan establecimientos medianos, pues el gigante turístico TUI Group se ha marcado un nuevo objetivo sostenible en todos los destinos donde está presente: retirar 250 millones de objetos de plástico de un solo uso en sus hoteles, cruceros, aerolíneas y oficinas para este mismo año 2020. Sólo en 2018 este grupo turístico logró eliminar 140 millones de objetos de plástico de un solo uso. TUI retiró las pajitas de plásticos de sus hoteles, las cuales reemplazó con materiales alternativos. También se sustituyeron vasos, cubiertos, agitadores, botellas, bolsas, embalajes y amenities de baño de este material. Con esta acción, el grupo logró eliminar 112 millones de artículos de plástico de un solo uso en todo el planeta. En circunstancias normales, gran parte de ellos habría acabado abandonado en el medio ambiente.

Iberostar (120 hoteles), además de haber reducido en 2019 la generación de plástico en 500 toneladas, ha logrado que el 15% de la compra de pescado y marisco se realice a través de proveedores certificados por MSC y ASC en el consumo responsable y sostenible.

Fuente: Eurobarómetro

Y Paradores Nacionales (97 establecimientos en España) ha conseguido que el 100% de su energía sea renovable.

En cuanto a Meliá, el gran grupo mallorquín, ya ha logrado que en algunos países donde opera, como España, Italia, Francia, Reino Unido o Alemania, el 100% de la energía de sus hoteles proceda de fuentes renovables. En este 2020, Meliá se ha marcado el objetivo de reducir en un 8% el consumo de agua, así como alcanzar un 70% de consumo de energía renovable certificada en todo el mundo.

Son solo una muestra de que el turismo también trabaja por ser sostenible para garantizar su propia supervivencia.

Francisco José Benito

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