Verde y Azul

La ciencia dicta sentencia: “El ser humano es responsable del calentamiento global”

El ser humano es responsable casi absoluto del calentamiento global que está asfixiando al planeta. El sexto informe de evaluación de los expertos en ciencia climática de las Naciones Unidas rechaza frontalmente el negacionismo y subraya que la humanidad es la causante prácticamente al 100% del cambio climático, algunas de cuyas consecuencias “son ya irreversibles”.

El sexto informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) señala, en primer lugar, que el calentamiento global es un hecho “cierto, incuestionable, irrefutable, innegable y demostrado científicamente”. Si el informe anterior, de 2014, dejaba un resquicio de duda sobre la posibilidad de que el calentamiento global fuera causado por cuestiones ajenas al ser humano, el actual despeja cualquier incertidumbre: la evidencia científica de la responsabilidad humana es «abrumadora».

Se están observando cambios en el clima de la Tierra en todas las regiones y en el sistema climático en su conjunto. Muchos de esos cambios observados en el clima no tienen precedentes en miles, e incluso en millones de años, y algunos de los que ya se están produciendo, como el aumento continuo del (20 centímetros entre 1901 y 2018) del mar, no se podrán revertir hasta dentro de varios siglos o milenios.

Efectos del calentamiento global en Siberia. Foto: EFE

El informe, en cuya elaboración participaron 234 expertos de 66 países, incluido España, ofrece nuevas estimaciones sobre las probabilidades de sobrepasar en las próximas décadas el nivel de calentamiento global de 1,5ºC respecto a los niveles preindustriales.

Concluye que a menos que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan de manera “inmediata, rápida y a gran escala”, limitar el calentamiento a cerca de 1,5ºC o incluso a 2ºC será “un objetivo inalcanzable”. El Acuerdo de París quedaría en simple papel mojado.

Más C02 que en los últimos dos millones de años

Las investigaciones científicas han demostrado, como recoge el informe, que las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas son responsables de un calentamiento de aproximadamente 1,1°C desde 1850-1900 hasta la actualidad.

Así, la concentración de CO2 en la atmósfera es la más alta registrada en los últimos dos millones de años, y las de metano y óxido nitroso se sitúan por encima de las de los últimos 800.000 años.

La consecuencia de todo ello, alerta el informe, es que el calentamiento planetario registrado en el último medio siglo no tiene precedentes en los últimos 2.000 años. Y que probablemente no hubo ninguna década tan cálida como la última en los últimos 125.000 años.

Más aún: “La última vez que la temperatura de la superficie global se mantuvo a 2,5°C o más por encima de 1850-1900 fue durante el Pliocenio medio, hace más de 3 millones de años”, alerta el documento.

Manifestación de estudiantes en Madrid contra el cambio climático. Foto: Associated Press

“Este informe es una constatación de la realidad. Ahora tenemos una visión mucho más clara del clima”, apuntó Valérie Masson-Delmotte, copresidenta del Grupo de Trabajo I del IPCC, que se encarga de las bases físicas del cambio climático.

“Desde hace décadas es evidente que el clima de la Tierra está cambiando, y el papel de la influencia humana en el sistema climático es indiscutible”, resaltó Masson-Delmotte.

Los científicos aclaran que si bien muchas de las características del cambio climático dependen directamente del nivel de calentamiento global, a menudo lo que experimentan las personas es muy distinto de ese promedio mundial. Por ejemplo, el calentamiento en la superficie terrestre es superior al promedio mundial y, particularmente en el Ártico, el calentamiento es más del doble.

Consecuencias catastróficas para el planeta

“El cambio climático ya afecta de múltiples maneras a todas las regiones de la Tierra. Todo aumento del calentamiento exacerbará los cambios que estamos experimentando”, señaló Panmao Zhai, copresidente de Grupo de Trabajo I del IPCC.

El futuro no es más halagüeño: la temperatura mundial promediada durante los próximos 20 años alcanzará o superará un calentamiento de 1,5ºC. Y aumentará en todas las regiones de la Tierra.

En el peor de los escenarios posibles, si continúa el actual ritmo de emisión de gases de efecto invernadero, a finales de este siglo la temperatura habrá aumentado 4,4ºC, lo que acarrearía consecuencias catastróficas para el planeta.

Un calentamiento de 1,5ºC ya provocaría “un aumento de las olas de calor, el alargamiento de las estaciones cálidas y el acortamiento las estaciones frías”; mientras que con un calentamiento global de 2°C los episodios de calor extremo “alcanzarían con mayor frecuencia umbrales de tolerancia críticos para la agricultura y la salud”.

Las Islas Robeson en Panamá, amenazadas por el aumento del nivel del mar. Foto: Yann Arthus Bertrand

Sin embargo, no es cuestión únicamente de la temperatura. El cambio climático provocará cambios que se intensificarán si aumenta el calentamiento. En particular, provocará cambios en la humedad y la sequedad, los vientos, la nieve y el hielo, las zonas costeras y los océanos.

Cambios provocados por el cambio climático

–Está intensificando el ciclo hidrológico. Esto conlleva una mayor intensidad de las precipitaciones y las inundaciones asociadas, así como unas sequías más intensas en muchas regiones.

–Está afectando a los patrones de precipitación. En las latitudes altas, es probable que aumenten las precipitaciones, mientras que se prevé que disminuyan en gran parte de las regiones subtropicales.

–Las zonas costeras experimentarán un aumento continuo del nivel del mar a lo largo del siglo XXI, lo que contribuirá a la erosión costera y a que las inundaciones costeras sean más frecuentes y graves en las zonas bajas.

–Un mayor calentamiento amplificará el deshielo del permafrost, así como la pérdida de la capa de nieve estacional, el derretimiento de los glaciares y los mantos de hielo, y la pérdida del hielo marino del Ártico en verano.

–Los cambios en el océano, como el calentamiento y la acidificación, el aumento de la frecuencia de las olas de calor marinas, y la reducción de los niveles de oxígeno, están claramente relacionados con la influencia humana. Afectan tanto a los ecosistemas como a las personas que dependen de ellos.

–En el caso de las ciudades, algunos aspectos del cambio climático pueden verse amplificados, en particular el calor (las zonas urbanas suelen ser más cálidas que sus alrededores) y las inundaciones debidas a episodios de precipitaciones intensas y al aumento del nivel del mar en las zonas costeras.

Un rayo de esperanza

Sin embargo, hay un rayo de esperanza: “Una reducción sustancial y sostenida de las emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero permitiría limitar el cambio climático”, señalan los autores.

Claro que, aunque las mejoras en la calidad del aire serían rápidas si se reducen las emisiones, podrían pasar entre 20 y 30 años hasta que las temperaturas mundiales se estabilizasen, según el informe, aprobado por los 195 gobiernos miembros del IPCC.

Manifestación para exigir medidas contra el cambio climático. Foto: EFE

Si queremos estabilizar el clima será necesario reducir de forma sustancial, rápida y sostenida las emisiones de gases de efecto invernadero para finalmente lograr cero emisiones netas de CO2” ”, afirmó Zhai.

“Asimismo, limitar otros gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos, especialmente el metano, podría ser beneficioso tanto para la salud como para el clima”, añadió.

Los científicos han lanzado el aviso. El próximo decenio será “decisivo”. Se hace necesario transformar el modelo de desarrollo y el sistema económico para evitar el colapso del Planeta

El Grupo de Trabajo I en cifras:

–234 autores de 66 países.

–31 autores coordinadores.

–167 autores principales.

–36 editores-revisores.

–517 autores contribuyentes.

–Más de 14 000 referencias citadas.

–78 007 observaciones formuladas por los gobiernos y los expertos.

Informe de referencia: https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WGI_Full_Report.pdf

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).