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Debate: ¿Debe permitirse que los niños vayan a los toros?

La polémica sobre los toros se reactiva ahora que vuelven a celebrarse corridas después de las restricciones por la Covid. Coincidiendo con ello, diversos colectivos antitaurinos claman contra lo que consideran la reanudación de la tortura animal en los cosos españoles.

Ya ha habido protestas en la calle, como la concentración realizada en Palma hace pocos días por varias decenas de activistas, que protestaron contra la recuperación de las corridas. Los convocantes, AnimaNaturalis y CAS Internacional, recordaron que cada vez hay menos público en estos espectáculos y que la afición va a la baja. Por ello, no ven justificado que se reabran las plazas de toros.

Pero también hay acciones en Cantabria, centradas esta vez en la presencia de menores de edad en las corridas. Un total de 44 entidades de bienestar animal han pedido al Gobierno de Cantabria «apartar a los/las menores de la violencia de la tauromaquia».

En concreto, la Federación para la Defensa Animal de Cantabria (DEAN), que agrupa a una decena de asociaciones cántabras en defensa de los derechos de los animales, ha solicitado al Gobierno regional que legisle y adopte las herramientas necesarias para «apartar a los/as menores de edad de la violencia que supone la tauromaquia».

Este colectivo, al que se han unido otras entidades de carácter estatal, denuncia que las administraciones han desoído la petición del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, que pide la prohibición de la participación de niños y niñas menores de 18 años, tanto como toreros (incluido las escuelas taurinas) como espectadores en espectáculos taurinos.

Protesta en Palma contra los toros. Foto: Ser

La petición por parte del Comité ha sido fruto de la campaña Infancia Sin Violencia de la Fundación Franz Weber, entidad consultora de la ONU, encaminada a sensibilizar «sobre los efectos nocivos de la tauromaquia en la infancia» y que pretende «poner fin a la violencia que se genera en espectáculos taurinos y su incidencia negativa en el bienestar físico y mental de los niños, niñas y adolescentes».

«Tenemos claro que la tortura animal no es ni espectáculo, ni arte, ni cultura, pero es que la ONU ya en 2018 hizo esta petición concreta ante las múltiples evidencias de la afección psicológica que supone para los menores ser testigos de este tipo de prácticas», ha recalcado la presidenta de la Federación DEAN, Victoria Cedrún, en declaraciones a Ecoavant.

«Este tipo de espectáculos les enseña a los más pequeños que el sufrimiento de otro ser vivo es necesario para la fiesta y el regocijo de otro. Debemos proteger a los niños y a las niñas para proteger nuestro futuro», ha insistido Cedrún.

Según afirman, «en Cantabria se camina en dirección contraria a la del progreso» porque este año se ha presentado la Escuela de Tauromaquia, respaldada por el Gobierno y el Ayuntamiento de Santander. En ella hay menores de edad y la dirección de la escuela ha anunciado que harán prácticas con reses vivas, «fomentando la violencia contra los animales entre los más jóvenes».

Además, un año más, la Feria de Santiago de Santander trae «espectáculos sangrientos» al coso de Cuatro Caminos, «donde se permite la entrada indiscriminada de menores de edad».

La ONU no quiere niños en los toros

El Comité de los Derechos de los Niños de la ONU pidió a España hace tres años que prohíba que los menores de edad puedan asistir o participar en espectáculos de tauromaquia, debido a los «efectos perniciosos» que, según la organización mundial, podría tener sobre ellos.

«Para prevenir los efectos perniciosos de la tauromaquia en los niños, el comité recomienda que el Estado prohíba la participación de niños menores de 18 años como toreros y como espectadores en espectáculos de tauromaquia», afirmó el organismo en las observaciones sobre la situación de los derechos de los niños en España, a partir de la revisión que tuvo lugar en Ginebra en una sesión pública entre el comité de la ONU y la Delegación del Gobierno de España.

Además, durante la sesión, el relator de la ONU para España, Gehad Madi aseguró que el comité está «preocupado por el nivel de violencia» en las escuelas taurinas y recomendó al Gobierno español que, además de prohibir el acceso y la participación de menores en espectáculos de tauromaquia, prohibir su asistencia a escuelas taurinas.

Corrida de toros en Las Ventas, en Madrid. Foto: Efe

En este sentido, el secretario de Estado de Asuntos Sociales y delegado de España en esa sesión, Mario Garcés, explicó a los responsables del comité que la edad mínima para participar en dichas escuelas es de 14 años y que la tauromaquia es una actividad regulada a nivel autonómico. «Cada escuela taurina y cada gobierno autonómico tiene su propia regulación sobre la tauromaquia», aseguró.

La opinión del colectivo taurino

El colectivo taurino no está, obviamente, de acuerdo con las protestas animalistas ni tampoco con la opinión de la ONU.

La fundación Toro de Lidia emitió ya entonces un comunicado en el que niega que sea perjudicial que los niños vayan a los toros. Lo aconsejado por la ONU es “una opinión sin base científica alguna. No existe evidencia que demuestre los efectos negativos de la asistencia a espectáculos taurinos por parte de menores”, afirma la entidad.

La recomendación realizada por la ONU  “es una opinión realizada por una serie de personas, expertas en infancia pero pertenecientes a países sin tradición taurina, que desconocen por completo el fenómeno cultural que supone la tauromaquia”.

“Revisando los documentos de trabajo, actas y demás documentación, incluyendo los trabajos aportados por la sociedad civil en las reuniones del Comité en la revisión realizada sobre España, se desprende lo siguiente: no se encuentra ningún documento de trabajo, ninguna evidencia científica, ni soporte de ningún tipo sobre el tema de menores y tauromaquia. El Comité no ha sido asesorado de ninguna manera sobre los efectos negativos de la tauromaquia sobre los menores a los que alude en su recomendación”, añade.

La Fundación Toro de Lidia cree que “el comité introduce una opinión, una valoración personal, por parte de una serie de personas (que no representan a sus países) que carecen de cualquier conocimiento o conexión alguna con la cultura de la tauromaquia, ni sus efectos sobre menores de edad”.

También alegan que existen estudios científicos que demuestran la inocuidad de este espectáculo para los menores de edad.

Argumentación de los taurinos: https://fundaciontorodelidia.org/wp-content/uploads/2018/04/ONU-menores-de-edad.pdf

Argumentación de los antitaurinos: http://www.addarevista.org/article/corridas-de-toros/29/toros-y-menores-carolina-pinedo-del-olmo/

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer Colomar (Ibiza, 1967) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU). Desde 1988 ha ejercido el periodismo en prensa, radio y televisión en Bilbao, Catalunya y Baleares. Especializado en información ambiental, desde 2019 coordina la sección Crisis Climática en los periódicos de Prensa Ibérica. Desde 2020 dirige Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta.