Verde y Azul

Un convento extremeño, principal refugio del cernícalo primilla en España

El convento de la Visitación de la localidad pacense de Puebla de Alcocer se ha convertido en las últimas décadas en uno de los espacios preferidos para el cernícalo primilla (Falco naumanni). El inmueble alberga actualmente una de las colonias más importante de la Península Ibérica, con al menos 50 parejas reproductoras, según el último censo realizado. De las 100 000 parejas de esta especie que había en España en el siglo XIX se pasó a apenas 5.000 en el siglo XX.

El estado de ruina del convento, que también cuenta con una importante población de cigüeñas, ha favorecido que la especie se asiente en huecos y mechinales creados en las últimas actuaciones llevadas a cabo tanto por el Ayuntamiento como por la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, bajo la supervisión de los técnicos de la Dirección General de Sostenibilidad y de la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural.

El director general de Sostenibilidad, Jesús Moreno, visitó el convento, en el que se han realizado diferentes actuaciones en los últimos años destinadas a favorecer la presencia del cernícalo primilla, como la restauración de una parte del convento que fue incluida en el proyecto LIFE-Zepaurban.

Una vez que finalice el proyecto LIFE-Zepaurban está previsto el seguimiento de las actuaciones, así como el censo de la colonia al menos en los cinco años posteriores.

Foto: Pierre Dalous

Actualmente esta especie está incluida en el anexo I de la Directiva de Aves y en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura en la categoría de ‘Sensible a la alteración de su hábitat’, ya que el censo de 2018 muestra que la población de cernícalo primilla de Extremadura se había reducido al 40 por ciento desdr 2014. El Ministerio valora su catalogación como especie ‘en peligro de extinción’.

Se instalarán diez nidales en el convento

Una de las próximas actuaciones contempla seguir consolidando las distintas estancias del inmueble. Así lo plantea el Ayuntamiento en el documento que ha hecho llegar a la Consejería para la Transición Ecológica y Sostenibilidad.

En el texto se propone la restauración del coro por un importe cercano a los 325.000 euros, además de otras actuaciones que se suman a la instalación de 10 nidales para la especie.

Algunas de las actuaciones complementarias son la construcción de un observatorio para ver los ejemplares, la instalación de paneles informativos, una cámara web para la observación de las especies en la zona, una publicación divulgativa y la elaboración de un cuaderno didáctico para los centros de enseñanza de la localidad.

Además, se preevé el diseño y equipamiento de una ruta ornitológica, la construcción de ‘hide’ para fotografiar ejemplares de cernícalo primilla o la contratación de personal para realizar el seguimiento de la colonia.

El cernícalo primilla es algo más pequeño que el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) con el que se confunde a los ojos inexpertos. Los adultos tienen una longitud de 30-35 centímetros y una envergadura de 60 a 67 centímetros. Pesan entre 120 y 145 gramos.

En plumaje adulto, los machos tienen la cabeza gris azulada, el dorso y partes superiores de las alas marrón rojizo sin las manchas negras que caracterizan a su pariente común.

Foto: Artemy Voikhansky

En la parte superior de las alas, los machos del cernícalo primilla muestran una extensión de gris azulado variable en las coberteras grandes y medianas. Tienen la cola y el obispillo gris azulado sin barreado alguno. La cola muestra una ancha banda subterminal negra y una terminal clara y más fina.

Distinto colorido según la edad y el género

Los extremos de las alas de los machos adultos, vistas desde arriba son negras (primarias). Las partes inferiores (pecho y vientre) son de color ocre-crema claro (a veces con un ligero tinte rojizo), con manchas negras (muy finas y casi ausentes en algunos individuos, gruesas en otros).

La parte inferior de las alas es muy clara, muy poco densamente moteada de negro en las infracoberteras, y casi sin barreado apreciable en las plumas de vuelo, muy claras, casi blancas. En el borde inferior de las alas se observa una banda oscura difusa, especialmente visible en los extremos.

Las hembras tienen la cabeza marrón castaño densamente rayada longitudinalmente de negro. Las partes superiores del mismo marrón castaño barreadas, transversalmente o en forma de «galones», de negro¡¡.

Como en los machos, los extremos de las alas, vistos desde arriba, son negros (primarias). La cola es de color castaño barreada de negro. El obispillo es de color castaño aunque en algunos ejemplares es grisáceo.

Tres huevos de cernícalo primilla. Foto: Roger Culos

 

El pecho y vientre de las hembras es de color ocráceo castaño claro densamente moteado y rayado de negro. La parte inferior de las alas muestra las infracoberteras del mismo color ocre claro manchadas de negro. Las plumas de vuelo muestran un barreado, ambos, manchado y barreado, mucho menos denso y abigarrado que en las hembras de cernícalo común o vulgar.

Un convento construido en el siglo XVI

Los ejemplares jóvenes de ambos sexos son semejantes a las hembras adultas, aunque el barreado de las partes superiores es más fino en los macho. En algunos, la cola puede ser gris azulado con barreado muy tenue, cosa que nunca acontece en las hembras.

Es posible encontrar, en primavera y principios del verano, machos de primer año que muestran caracteres intermedios entre el plumaje de adulto y el juvenil, especialmente en el dorso y en las partes superiores de las alas, donde conviven plumas barreadas juveniles con otras marrón rojizo sin manchas propias del adulto o, caso de las coberteras, mostrando ya el gris azulado típico del adulto, siendo variable la extensión de uno y otro plumaje (juvenil y adulto).

Estos machos pueden ya llegar a reproducirse. De hecho, es frecuente que lo hagan en esa primavera de su primer año, a veces con cierto retraso respecto a los restantes ejemplares adultos de su colonia.

El convento de la Visitación. Foto: arteenruinas.com

El convento de la Visitación fue fundado por Francisco Fernández de Valdivieso, párroco de la villa de Puebla de Alcocer. Con él comenzarían las obras en 1546 y terminarían en 1585, bajo la supervisión de su sobrino Juan Fernández de Temiño. Quedaron como patronos de la nueva fundación los duques de Osuna y Béjar.

El convento se mantuvo activo hasta el inicio de la Guerra Civil. En ese momento fue desmantelado y las monjas que lo habitaban tuvieron que trasladarse, junto con todos sus enseres –incluida una obra pictórica de Murillo–, al convento del pueblo vecino de Cabeza del Buey. El edificio es en la actualidad propiedad del Ayuntamiento de Puebla de Alcocer.

Ficha de SEO/BirdLife del cernícalo primilla: https://seo.org/ave/cernicalo-primilla/

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Foto principal: Dûrzan

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