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El avance del jabalí en Galicia continúa imparable, según los agricultores

La proliferación del jabalí a lo largo y ancho de la Península Ibérica se convierte en un problema creciente. Galicia es uno de los lugares que más sufre esta situación, no ya solo por los daños ocasionados a los agricultores, sino por los 2.800 accidentes de circulación que provocan cada año estos animales en las carreteras. Los agricultores afirman que las medidas que toma la Xunta no dan resultado, mientras que el gobierno autonómico afirma que sí se producen avances.

Unións Agrarias de Galicia considera “insuficiente” la declaración de emergencia cinegética decretada por la Xunta el pasado mes de junio en varias regiones de la comunidad autónoma para frenar la expansión del jabalí.

Esta media “por sí sola no garantiza una reducción drástica de las manadas de jabalíes que deambulan descontroladas, provocando graves daños en las explotaciones y motivando miles de accidentes de tráfico en las carreteras gallegas”, señala esta agrupación de entidades agrícolas gallegas.

“Claramente, existe un fracaso en el modelo actual para controlar las poblaciones de jabalíes, puesto que no consigue estabilizar poblaciones a pesar de las 21.000 batidas que se celebran cada año en Galicia”, añaden.

UUAA considera que los sistemas y protocolos en marcha “no están funcionando” para proteger los cultivos frente a este problema, ya que se adoptan bajo el paraguas de la Ley de Caza galleca de 2013, “que fue diseñada para un marco cinegético y no para plagas”.

Foto: Pixabay

“Aunque no hay censos, se sabe que las poblaciones aumentan año tras año sin control, por indicadores indirectos, como las tendencias en los daños a los cultivos y los accidentes de tráfico”, añade Unións Agrarias en declaraciones recogidas por Agrodigital.

Según sus cálculos, las pérdidas provocadas por los jabalíes en Galicia en los últimos seis años han alcanzado los 70 millones de euros, de los cuales la Xunta cubrió seis millones y el resto tuvo que ser sufragado por los productores. “Esta es una situación que llevó a que muchas fincas se endeudaran o abandonaran la actividad por completo”, explica UUAA.

Para la organización, es fundamental que la responsabilidad de la indemnización por daños en la agricultura a causa del jabalí sea de la Xunta de Galicia, no del TECOR (Terrenos Cinegéticamente Ordenados) y las Sociedades de Caza que no puedan responder de los montos crecientes por la magnitud de los daños.

La proliferación de estos animales en Galicia se ha convertido en un grave problema también para la seguridad vial. Según datos de la Guardia Civil de Tráfico citados por la prensa regional, en 2019 se registraron 2.800 accidentes de circulación en las carreteras autonómicas por culpa de jabalíes.

De hecho, Galicia es la primera comunidad autónoma de España en número de accidentes con animales implicados, aunque hay una gran cantidad de siniestros que no se notifican oficialmente.

Su presencia es cada vez más frecuente en zonas periurbanas y en plantaciones agrícolas, donde causan grandes daños económicos. Asimismo, el jabalí es uno de los vectores que transmite la peste porcina africana, que aunque no ha traspasado las fronteras belgas, es visto como una constante amenaza para el sector porcino nacional.

La Xunta afirma que sí hay avances

Para la Xunta de Galicia, sin embargo, las medidas adoptadas este verano sí han dado resultado. La declaración de emergencia cinegética, que permite cazar más allá de los límites previstos, habría reducido la presencia de jabalíes.

“Tras esta experiencia pionera, la efectividad de la medida quedó avalada por los datos ya que el número de avisos en estas comarcas se redujo en un 29,4% con respecto a la temporada de caza precedente”, señaló la Xunta en un comunicado.

Foto: Efe

La medida, que en la práctica permite abatir o capturar ejemplares fuera del límite de cupo durante el período hábil de caza, es susceptible de irse repitiendo, pero debe someterse a un estudio previo en base al cual se decidirá a que áreas y ayuntamientos concretos afectaría, teniendo en cuenta los datos más recientes de avisos por daños, accidentes de tráfico, concentración de explotaciones de porcino y demás parámetros que concurran para valorar la incidencia del jabalí en cada zona geográfica de la Comunidad.

La Xunta cuenta con una mesa formada por todas las partes implicadas para seguir la evolución de la expansión del jabalí y en la que se mantiene una línea de colaboración entre las distintas administraciones y colectivos implicados.

Las acciones diseñadas se articulan alrededor de cuatro ejes principales: accidentes de tráfico; daños producidos en la agricultura; gestión y aprovechamiento de la especie; y educación y formación de los colectivos implicados. Todas ellas comparten el objetivo común de tratar de paliar o aminorar los efectos de los daños que causa esta especie en la Comunidad autónoma.

Avances en el control del jabalí

En este sentido, en la mesa de seguimiento celebrada este verano también se evaluaron otros avances realizados por las distintas administraciones implicadas en el control del jabalí.

Sus responsables valoraron los mecanismos implantados para regular las poblaciones de esta especie teniendo en cuenta la evolución de los daños en los últimos años y recordaron, en concreto, que el período hábil de caza de esta especie aumentó en casi un 14% y el número de jornadas autorizadas, en un 43% en las últimas cinco temporadas cinegéticas.

Dentro de las medidas aplicadas, la directora general de Patrimonio Natural, Belén do Campo, puso en valor las modificaciones normativas promovidas por la Consellería, el análisis de los avisos por daños en la toma de decisiones, la agilización de las autorizaciones de acciones de control y de los protocolos implantados la tal fin, así como la colaboración con el sector a través de la Federación Gallega de Caza.

Asimismo, destacó el compromiso de la Xunta con el sector primario a través de la movilización de algo más de 10 millones de euros en los últimos cinco años con la convocatoria de sucesivas órdenes de ayudas tanto de carácter compensatorio como preventivo de los daños ocasionados por la fauna silvestre.

Medidas para garantizar la seguridad viaria

Por otra parte, la Consellería de Infraestructuras y Movilidad informó sobre las medidas específicas adoptadas para evitar accidentes causados por la irrupción de ejemplares de jabalí en las carreteras de Galicia.

Entre las medidas destacan la implantación en la autovía Nadela-Sarria de valla reforzada en ambos lados para reducir estos siniestros o las actuaciones que se van a llevar a cabo en el caso de la AG-64 Ferrol-Vilalba para mitigar los riesgos que generan estos animales.

Foto: Pixabay

Al respecto, se insistió en la idea, ya trasladada ayer por la conselleira de Infraestructuras y Movilidad en la reunión de la Comisión Autonómica de Tráfico y Seguridad de la Circulación Viaria, de aprovechar la oportunidad que ofrecen las nuevas tecnologías para identificar los puntos más conflictivos de las carreteras por la presencia de fauna salvaje.

Además, los representantes de la Xunta de Galicia y de otros sectores implicados en el plan de control coincidieron en que el Estado tiene que avanzar en el estudio poblacional, coordinado y con una metodología común, del jabalí, un compromiso adquirido en 2019 e imprescindible para abordar de forma uniforme y conjunta un problema compartido por otras comunidades.

Por último, aprovechando la presencia de la Fegamp, Do Campo insistió en pedir la colaboración de ayuntamientos y diputaciones para que se impliquen en las medidas informativas y preventivas de gestión de la biomasa en zonas periurbanas.

Así, recordó que los lugares con maleza incontrolada son idóneos para la cría y el asentamiento del jabalí en Galicia, pues en ellos encuentran refugio y suelen estar muy cerca de zonas de producción agrícola o urbanas, a las que acaban acercándose en la búsqueda de alimento.

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Joan Lluís Ferrer

Joan Lluís Ferrer Colomar (Ibiza, 1967) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU). Desde 1988 ha ejercido el periodismo en prensa, radio y televisión en Bilbao, Catalunya y Baleares. Especializado en información ambiental, desde 2019 coordina la sección Crisis Climática en los periódicos de Prensa Ibérica. Desde 2020 dirige Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta.