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El auge de los ‘jets’ privados dispara las emisiones de CO2

El auge de los vuelos privados está disparando las emisiones de CO2. Los aviones privados, por término medio, son 10 veces más intensivos en carbono que los aviones de pasajeros, y 50 veces más contaminantes que los trenes, según las conclusiones del informe ‘Aviones privados: ¿grandes fortunas para costear una aviación libre de emisiones?’, que analiza en el impacto climático de la aviación privada en Europa, un sector sumamente invisibilizado pero con un impacto ambiental desmesurado.

Los resultados del estudio no dejan lugar a dudas: el impacto climático de la aviación es desproporcionado y está creciendo rápidamente. Pero es causado por un grupo muy pequeño de personas: solo el 1% de las personas causa el 50% de las emisiones de la aviación mundial.

El informe, realizado por Transport & Environment (T&E), revela el papel desempeñado por los superricos que viajan en jets privados para distancias muy cortas: las emisiones de CO2 de un vuelo privado de cuatro horas equivalen al total de emisiones de una persona durante un año.

Jet privado en vuelo. Foto: pixabay

Un jet privado puede emitir dos toneladas de CO2 en una hora, mientras que un residente en la Unión Europea (UE) emite una media de 8,2 toneladas de CO2 equivalente en el transcurso de un año entero.

Las emisiones de CO2 de los aviones privados europeos se han disparado en los últimos años, con un aumento del 31% entre 2005 y 2019, más rápido que las emisiones de la aviación comercial, según recoge el informe.

La pandemia de covid-19 detuvo temporalmente ese crecimiento, pero en comparación con la aviación comercial, se recuperó mucho más rápido.

Aumento del tráfico de aviones privados

De hecho, en agosto de 2020, mientras la mayoría de los europeos seguían en tierra y los vuelos comerciales registraban una caída del 60% interanual, el tráfico de aviones privados había alcanzado de nuevo los niveles anteriores a la pandemia. Las ventas de vuelos privados aumentaron el 11,3% solo en julio de 2020.

En el informe se realiza un pormenorizado análisis de las rutas más frecuentemente utilizadas por los vuelos en aviones privados. Las principales conclusiones son:

–Siete de las diez rutas más contaminantes que utilizan los aviones privados dentro de Europa se encuentran en el eje Reino Unido-Francia-Suiza-Italia.

–Los aviones privados procedentes del Reino Unido y Francia son la mayor fuente de contaminación, ya que en conjunto representan más de un tercio (36%) de las emisiones de CO2 de los vuelos privados en Europa.

España representa el quinto país de Europa en emisiones generadas por los vuelos privados que salen de su territorio, con un 9,2% del total.

–Uno de cada diez vuelos que salen de Francia se realiza en aviones privados, la mitad de los cuales recorren menos de 500 kilómetros.

Interior de un avión privado. Foto: Gulfstream Aerospace

A pesar de su desproporcionado impacto sobre el clima, los aviones privados no están sujetos en la actualidad a impuestos en la mayoría de los países europeos debido a las exenciones del sistema de precios del carbono de la UE y a que el queroseno sigue sin estar gravado.

Entre las medidas propuestas por la Comisión Europea en el marco de su paquete ‘Fit for 55’ (https://www.consilium.europa.eu/es/policies/fit-for-55/), figura la creación de un gravamen sobre el queroseno para los vuelos entre países de la UE.

Impuesto sobre el combustible para aviones

Transport & Environment (T&E) calcula que un impuesto sobre el combustible para aviones que se calcule proporcionalmente a las distancias de vuelo podría recaudar 325 millones de euros anualmente si se aplicara a todos los vuelos que salen de la UE y el Reino Unido. Los ingresos recaudados de este modo podrían utilizarse para acelerar la descarbonización del sector de la aviación, señala el informe.

En un contexto en el que la aviación comercial empieza a ser regulada para limitar su impacto medioambiental, el informe plantea algunas recomendaciones para avanzar en la descarbonización del sector y mitigar el desproporcionado impacto climático que conlleva el uso de aviones privados. Entre ellas:

–Prohibir en 2030 de cualquier vuelo privado que utilice combustibles fósiles, permitiendo únicamente el uso de aviones de hidrógeno o eléctricos propulsados ​​con hidrógeno verde y electricidad para vuelos en jets privados de menos de 1.000 kilómetros dentro de Europa

–Imponer una combinación de precio efectivo del carbono, impuestos sobre el combustible y tasas de vuelo a los aviones privados que utilizan combustibles fósiles, en función de la distancia de vuelo y el peso de la aeronave.

–Reducir sustancialmente el uso de aviones privados, tanto en el caso de las empresas como en el de los particulares.

–Prohibir aquellos vuelos para los que existan alternativas que no incrementen la duración del viaje en más de dos horas y media.

Dos jets privados. Foto: pixabay

Una huella de carbono disparatada

Ecologistas en Acción, que participó en la elaboración del informe, indicó que los datos recabados subrayan la necesidad de “restringir al máximo” este tipo de tráfico aéreo, habida cuenta de sus “negativos impactos socioambientales y climáticos”.

Los jets privados representan la forma de movilidad más dañina para el planeta. Resulta inadmisible que unos pocos individuos, solo por su altísimo nivel adquisitivo, tengan la posibilidad de generar una huella de carbono tan disparatada y, por tanto de causar tan graves perjuicios al conjunto del planeta”, subrayó Pablo Muñoz Nieto, responsable de la campaña de aviación de Ecologistas en Acción.

“Debemos avanzar de manera decidida hacia la regulación de esta movilidad con vistas a su desaparición en un futuro próximo”, añadió.

Informe de referencia: https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/2021_05_private_jets_FINAL.pdf

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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