Verde y Azul

¿Cómo proteger a las mascotas de los golpes de calor?

El cambio climático está provocando que los veranos sean cada vez más largos y calurosos, lo que genera condiciones potencialmente peligrosas para el ser humano, el medio ambiente y la biodiversidad. También para las mascotas, por el mayor riesgo de enfermedades relacionadas con el calor y la posibilidad de quemaduras en el pavimento. Es por tanto necesario adoptar medidas específicas para proteger del calor a perros, gatos y demás mascotas.

Cuando la temperatura del aire llega a 25°C, las superficies de asfalto pueden alcanzar 52°C bajo la luz solar directa si no hay viento. Esta temperatura puede provocar quemaduras en la piel humana y es también peligrosa para las patas desprotegidas de las mascotas.

Una investigación de Cimate Central reveló que en la actualidad la temperatura supera los 25°C una media de 20 días más al año que en 1970 en las ciudades de Estados Unidos. Y lo mismo sucede en buena parte de las áreas urbanas del planeta.

Además, a medida que aumenta la temperatura del aire, el pavimento se calienta en mucha mayor medida si el sol incide directamente sobre él. Así, a 30°C, la temperatura de la superficie sube a 57°C. Y a 31°C, solo un grado más, la temperatura del asfalto llega a 62°C.

Pero, ¿cómo saber si hace demasiado calor para las patas desprotegidas de las mascotas? Basta colocar el dorso de la mano sobre el pavimento. Si hace demasiado calor para mantenerlo durante más de 7 segundos, la temperatura es demasiado elevada para una mascota.

La solución en esos días calurosos es buscar lugares con césped o con sombra para pasear al perro. O cambiar el horario de la caminata a primera hora de la mañana o por la noche, cuando la temperatura es más fresca.

El peligro de la actividad física en días calurosos

Y, por supuesto, nunca se puede dejar a la mascota en un coche. Ni siquiera por un minuto. En un día con 30°C de temperatura, un automóvil con las ventanas ligeramente abiertas puede alcanzar 40°C en solo 10 minutos.

Pero las mascotas, en especial los perros se enfrentan a otros peligros. Los principales son las enfermedades por calor y el esfuerzo. La actividad física durante los días con altas temperaturas incrementa el riesgo de estrés por calor o insolación en los perros.

Un estudio de registros veterinarios de perros realizado en el Reino Unido reveló que el ejercicio desencadena casi tres cuartas partes (74,2%) de las enfermedades relacionadas con el calor, mientras que permanecer confinado en un vehículo solo provoca un 5%.

Aunque el ejercicio físico ayuda a reducir el estrés, combate la obesidad y mejora los problemas de comportamiento, cuando hace calor hay que adoptar medidas para mantener fresco al perro. La principal, llevar agua fría (nunca helada, pues causa vasoconstricción en la piel y bloquea el calor) y un cuenco adecuado.

Los perros de razas grandes y de cara plana (razas braquicefálicas, como bulldogs, shih tzus o pugs), según ese estudio, tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con el calor simplemente por sentarse al sol en un día caluroso.

Foto: unsplash

Además, algunas razas grandes, como los perros perdigueros de oro y labrador, y perros militares o de trabajo como los pastores belgas o alemanes, son más susceptibles a sufrir insolaciones o golpes de calor. Y los perros con pelaje blanco son más propensos a sufrir quemaduras solares y cánceres de piel.

Factores de riesgo de insolación

Los principales factores de riesgo de insolación en perros son:

–Ser un perro de raza grande (más de 15 kilos).

­–Tener sobrepeso, independientemente de la raza.

–Falta de aclimatación a condiciones cálidas o húmedas.

–Falta de aptitud.

Al igual que los humanos, la temperatura corporal de un perro se ve afectada por la temperatura ambiente, así como por el ejercicio o el esfuerzo. Los perros tienen una capacidad mínima de sudoración (sudan a través de las glándulas de las patas ) y regulan su temperatura corporal, principalmente, a través del jadeo.

En este sentido, conviene recordar:

­–La alta humedad, la deshidratación y los espacios mal ventilados pueden obstaculizar la eficacia del jadeo.

–Los perros de nariz corta, como pugs, boxers o bulldogs, gastan más energía para respirar y tienen una menor capacidad para liberar calor a través del jadeo.

–Los perros con pelaje más oscuro o con pelaje grueso absorben más calor.

–Los cachorros y los perros de mayor edad tienen una capacidad reducida para mantener su temperatura corporal adecuada.

Algunos signos de enfermedad por calor en las mascotas son frecuencia cardíaca rápida o irregular, babeo excesivo, letargo, negativa a comer o jadeo excesivo. Ante la posibilidad de que un perro se esté sobrecalentando, conviene ejecutar las siguientes acciones:

–Primero, sacarlo del calor y ofrecerle agua fría.

­–Colocarlo frente a un ventilador o abrir las ventanas.

–Humedecerle el pelaje y la piel con agua tibia para acelerar el enfriamiento.

Y si existe la posibilidad de que la mascota esté sufriendo un golpe de calor hay que llevarla a un veterinario de inmediato. Cada minuto cuenta.

Cortar el pelo a las mascotas en verano, un error

Por lo que respecta a la dieta, conviene que la mascota reduzca la ingesta de alimentos en los días más cálidos para ayudar a que sobrelleve el calor. Es especialmente importante que reduzca la ingesta de alimentos a base de cereales, pues provocan un aumento metabólico de la temperatura corporal.

Un error muy común es que cortar el pelo de las mascotas en el verano. No es conveniente: el pelaje actúa como aislante, las mantiene caliente en invierno y frescas en verano al bloquear el calor del sol para que no llegue a la piel.

En cuanto a los gatos… se sienten atraídos naturalmente por el calor y los lugares soleados, por lo que conviene estar alerta en los días calurosos. Un jadeo excesivo supone la posibilidad de un golpe de calor.

El rango de temperatura interna promedio para los gatos está entre 37,5 y 39°C. Cuando la temperatura ambiente sube por encima de ese rango, el felino podría estar en riesgo de sufrir un golpe de calor. Los consejos son similares a los señalados para los perros; sobre todo, acceso a agua limpia y fresca y a áreas frescas y sombreadas.

Web de referencia: https://medialibrary.climatecentral.org/resources/dog-days-of-summer-when-heat-endangers-pets

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Ramón Díaz

Ramón Díaz Alonso (Llanes, Asturias; 1962). Trabaja desde 1990 en La Nueva España, primero como corresponsal en la comarca oriental de Asturias, después como responsable de la edición del oriente de Asturias y desde 2017 en la sección de Asturias, especializado en información política, de infraestructuras y ambiental. Colabora desde enero de 2021 con Verde y Azul, el canal de medio ambiente de Prensa Ibérica y Grupo Zeta. Es coautor de varias publicaciones de la Asociación Asturiana de Periodistas y Escritores de Turismo (ASPET).

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